Patricia Alrringo

El Gabinete del Presidente

En estos años, hemos apreciado cómo el gabinete del actual Presidente Piñera, ha causado algunos estragos ante la opinión pública, debido a sus estrategias descalificatorias hacia parlamentarios, ciudadanos, trabajadores, dirigentes, estudiantes e incluso hacia los ex-presidentes.

La armonía y el respeto no han sido el pie derecho del actual gabinete ministerial, aunque nos hacen sonreír por sus palabras y vocablos poco prudentes con una frecuencia que no da para bromas. Pero en lo real, ¿cuál es la labor de un Ministro? A ratos pareciera que se olvidó su función o quienes la ejercen la desconocen.

Foto Agencia Uno
Foto Agencia Uno

Hasta ahora la estrategia más recurrente ha sido encauzar toda responsabilidad al gobierno anterior o a los gobiernos anteriores, olvidando proyectar en el último año de ‘gestión sus propios logros’.

Con esta estrategia política también logran -creen- que sus propias ineptitudes pasen desapercibidas ante la opinión pública, y como ello no ocurre lo que sí sucede es que tienen al actual Presidente y al Gobierno en un mal pie en su credibilidad y liderazgo, no solo en Chile sino ante el mundo.

Sin duda, hoy tenemos ministros y ministras descontrolados y en crisis permanente, que desde el inicio del Gobierno han ayudado a solventar una candidatura presidencial ausente. Lo han tenido todo: Una oposición desunida y enfrentada, sin temas y, peor aún, sin agenda propia. Pero por otra parte, la mejor oposición viene de sus propias filas y partidarios, o a esta altura de sus ex-partidarios ya que en un año eleccionario cada uno vela por llegar a la meta de sus intereses personales y no de los colectivos, en especial cuando se ve que los colectivos no tienen puerto al que arribar.

A resultado evidente también, que los ministros han mostrado una agenda propia, y discursos políticamente poco correctos de los que se han debido retractar en más de una ocasión. Quizás la pregunta más recurrente a esta altura ha sido dilucidar ¿quién ordena el gabinete? El rol que debiera ocupar el Ministro del Interior no parece estar orientado por una estrategia concreta y coherente, salvo el reiterar la culpa a los pasados gobiernos. Las intervenciones sorpresas de sus pares en áreas como Trabajo, Salud, Sernam, Economía, Defensa, Energía, etc. y estos evidentes contrapuntos se viralizan por las redes sociales y los medios convencionales. Sumado al rol de una vocería que debe traspasar lo que piensa el Ejecutivo que se opaca al no tener un rol político táctico. Peor aún, por no consolidar y emitir un discurso/mensaje constructivo para la opinión pública.

En definitiva, en tres años su estrategia comunicacional más creativa ha jugado solo una carta, la del 27-F y la responsabilidad política que le compete a la ex-Presidenta Bachelet. Ante la manipulación de la información hay que aclarar que responsabilidad política es el rol de conducción que le compete a todo Presidente. Bachelet la asumió como corresponde en una declaración voluntaria que realizó del caso y que fue filtrada a los medios. Por lo tanto, es irresponsable juzgar o exigir a Bachelet que pida perdón cuando la jueza ha dicho que no hay responsabilidad penal en lo que a ella le compete.

Estratégicamente, los ministros –todos- han contribuido a potenciar y realizar la campaña política presidencial más económica de la historia con una candidata que es invisible, es más, a la fecha aún no es candidata, y que hoy tiene la mayor opción de ganar en noviembre. Se olvidaron que es la ciudadanía la que hace juicio político y la mantiene con más del 75% de aprobación desde su salida.

No hay que perder de vista que los ministros responden a colaborar con el Presidente en las temáticas designadas, pero también a asesorarlo, es su rol político y técnico. Entonces la falla es clara: Hoy tenemos un Presidente que actúa solo y ministros que solo obedecen o que se salen de sus cabales, llevando al fracaso a una gestión. Por parte del gobierno anterior, el exceso de confianza de sus ministros llevó a una encrucijada con un gabinete que no tuvo respuestas para el Presidente ante una catástrofe, como fue la del 27-F.

Culpar a Bachelet de muertes que escapan a cualquier Presidente de turno y mirar solo el pasado, es tan paupérrimo cuando no se puede hablar del presente y del futuro del Gobierno propio.

Con todo, lo cierto del 27F es que aún las zonas y familias afectadas siguen sin reconstrucción, sin empleo fijo y que muchos hogares han perdido los beneficios previstos inicialmente. El gobierno ha manipulado las cifras y en varios lugares se ha dado por concluida su labor, al menos en el papel, porque lo observado en terreno es completamente diferente. La finalidad es eludir sus responsabilidades al no ser capaces de haber creado en estos años un canal de modernización que dé respuestas y prevenga eventuales desastres naturales.

Responsabilizar a los Presidentes en todo nos lleva también a exigir que los ministros se comporten a la altura, y no como marionetas del Primer Mandatario, asumiendo como único rol el descalificar o evitar las responsabilidades, dejando atrás la lealtad del cargo asumido que es, antes que nada, con el país. No hay que olvidar que gobernar es un trabajo en equipo y que se supone, tiene a los mejores, por lo menos en el gabinete del Presidente.

Columna publicada en El Post 08/02/2013

La cumbre de los 33 y los 27

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A pocos días que se reúnan los líderes de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe – Unión Europea, CELAC – UE, con un total de 60 jefes de Estado desde Angela Merkel a Raúl Castro, la noticia se ha centrado en la figura de Castro, el actual mandatario cubano. Poco o nada se ha dicho de las temáticas que se tratarán en esta cumbre política y empresarial, la más grande a realizarse en Chile.

Quizás, resulta a esta altura anecdótica la figura del dictador cubano, que deberá presidir esta cumbre, ya que el CELAC, entre sus objetivos destaca en el primer punto: ‘Reafirmar que la preservación de la democracia y de los valores democráticos, la vigencia de las instituciones y el Estado de Derecho, el compromiso con el respeto y la plena vigencia de todos los derechos humanos para todos, son objetivos esenciales de nuestros países’.

Paradójico, pero por un lado, hay quienes sienten admiración por los Castro e inclusive ven luces. Otros sienten repudio total por la violación a los derechos humanos que ocurre en el país caribeño, o la protección que da a quienes los han violado en Chile y se asilan, como lo sostiene la UDI, y la solicitud de poner en la agenda en esta cumbre el caso del Senador asesinado Jaime Guzmán.

Para otro sector de izquierda, Cuba fue el país que los cobijo en dictadura, e inclusive en el caso del candidato presidencial de la derecha RN, Andrés Allamand, permitió la rehabilitación de un hijo. Para los Demócratas Cristianos abre heridas como la del fallecido Oswaldo Payá,muerto en dudosa circunstancia, o los presos políticos que aún mantiene. Sentimientos encontrados varios que, sin duda, hacen presagiar se vivirán días tensionales para todos los sectores políticos en nuestro país.

Lo concreto es que este encuentro tiene por finalidad impulsar agendas de integración,  promover la cooperación, crecimiento económico con equidad y el desarrollo sustentable, aunque ninguno de los países miembro del CELAC – los 33, como los mineros-, comprenda o aplique bien el concepto de sustentabilidad. Pero se lee bien. Sumado a la justicia social y respeto entre países.

A este se agrega la IV cumbre empresarial CELAC-UE, encuentro que traerá a los líderes del poder económico – casi 800-, organizada por El Mercurio y la CPC, (Confederación de la Producción y el Comercio). Donde se abordaran temas en inversión como prioridad. Inversión en medio ambiente y  desarrollo sustentable, crecimiento económico; inversión en pequeña y mediana empresa, inversión en desarrollo del capital humano.

Sin duda, la jornada concentrará la mirada internacional y mediática en estos días y será el centro del lobby político y agendas bilaterales.

El desafío más grande para Chile en esta cumbre, radica en que líderes políticos y empresariales, puedan por fin concretar más que proponer en materia de energía y diversificación de la matriz; fortalecer los programas sociales de erradicación de la pobreza; ampliar la mirada y aprender de los pares en el acceso gratuito a la educación, salud y la cultura; diseñar propuestas en la equidad de género y participación de la mujer, ampliar las políticas de conectividad, además de ciencia, tecnología y medio ambiente. Así como dar mayor énfasis a la modernización de  respuestas y prevención en canales de desastres naturales.

En un año de elecciones presidenciales, no se puede perder la mirada a estos temas, y a esta jornada, que ocurre cada dos años con los 33 de Latinoamérica y el Caribe, desde 2010, y es la primera que suma a los 27 de la Unión Europa.

Hoy cuando el liderazgo esta en cuestionamiento en Chile y el mundo, veremos a los ‘líderes’ de Latinoamérica, el Caribe y Europa en plena acción para fortalecer las alianzas estratégicas. Y en nuestro país. No dejando de lado que, a los ojos del mundo, será un dictador quien encabece una cumbre que promueve la democracia y el respeto a los Derechos Humanos.

Columna publicada en El Post 24/01/2013

Escenario B, Bachelet no va

Las cartas están tiradas.Con el abanderad@ presidencial de la Democracia Cristiana, se ingresa a la competencia para las primarias presidenciales del próximo 30 junio. 

De este modo, con izquierdas y derechas en competencia,  hay un solo factor que provoca el mayor resquemor en los candidatos, y es el silencio de la ex presidenta Bachelet. Ya sabemos que ella hablará en marzo. Sin embargo, el ruido de un escenario B es el mayor desafío: ¿Qué pasa si Bachelet no llega en marzo?

Esta posibilidad ya viene escuchándose hace varios meses desde el circulo más íntimo y familiar de la ex-mandataria, escondido entre el constante agobio y el aprovechamiento político que realiza la derecha y la prensa también de derecha respecto de su actuación en el fatídico 27F.

Entonces es ahí, ante la duda del regreso, que tiene sentido continuar con la campaña basada en la descalificación de un capítulo doloroso para el país para enlodar la imagen de una ex-Presidenta que cuenta con el prestigio y reconocimiento internacional, además de miembro de la organización más importante del mundo, sumado al cariño y reconocimiento también de su gestión que hace la mayoría del país.

Por lo tanto, la pregunta del para qué regresar resulta natural.   La menor complicación previsible es que deba ir a primarias sin duda. No obstante, si Bachelet no regresa, como dice la canción, “cambia, todo cambia”.

Como la finalidad sigue siendo sacar al gobierno de la derecha, empieza a circular el rumor para una nueva estrategia; el retorno de Ricardo Lagos Escobar.   Claro, se analiza, por eso la figuración que está teniendo en el último tiempo.

Frente a la compleja situación que crearía el Plan B, el nombre de Lagos quedaría ubicado de inmediato en la categoría del favorito.   Conociendo a los partidos políticos opositores y frente a la necesidad de armar un nuevo plan estratégico con otros candidatos que den la misma potencia de Bachelet, el primer nombre es del ex mandatario. También se ha barajado el de Insulza, con lo que PS y PPD quedan en primera línea. ¿Pero qué harán DC y PR?

El hambre político se desataría en grande. José Antonio Gómez ha sido el primer damnificado porque no ha logrado potenciarse ante la opinión pública como un candidato competitivo pero de todos modos ¿cuánto pesan los radicales hoy?

Y por parte de la DC, si el candidat@ no enciende en este eventual nuevo escenario, tendrán que ser tácticos. Es decir, estarían en una opción real de retornar con su mejor carta para la Presidencia de la República, por tanto barajar otra alternativa, la más creíble, la más reconocida por la gente, la más competitiva y con quién se alinearía a la militancia en una primaria. Este sería el minuto de la actual Senadora Soledad Alvear.

Con todo, para la derecha la situación seguiría siendo compleja, ya que la fuerza de Lagos está con su público objetivo de los empresarios y Alvear llega a la centro derecha, por lo que, se complica la competencia electoral de Golborne (UDI), si Allamand (RN) no repunta. Aunque la aspiración es lograr el 40% la carta que lleven es fundamental. El actual Presidente Piñera será fundamental en ello, ya que el rumor dice es potenciar un eventual retorno al 2018.

Inclusive los candidatos independientes deberán definirse o rearmarse.  Parisi y Jocelyn Holt ¿a dónde se irán o con quién?… Y a Velasco ya no le servirá el “voy”, por que ya no vendrá.

Este inesperado ‘escenario B’ ocasionaría una competencia fuerte, como las de antaño y una primaria en cada sector disputada voto a voto. Pero también puede pasar que se llegue a un acuerdo en la Concertación, ya que el único fin que debe primar para este grupo es que no retorne un gobierno de la derecha.  ¿Serán capaces los partidos de delinear un diseño estratégico nuevo y visionario, encauzado en un bien común,  si su mayor carta no vuelve?

Finalmente, el desafío está en reencantar con un programa, equipos y campaña que sean creíbles, y no pasa por rostros, ni la web 2.0. Ahí reside la falencia de todos. Ya pasó el primer bochorno con el candidato de la UDI Laurence Golborne y su es posible,  por lo que, es probable que nos sigamos deleitando con las campaña 2.0 de los candidatos.

Sin duda, estas elecciones presidenciales 2014 se están poniendo entretenidas. Nos han sacado sonrisas y se han sonrojado tod@s los candidat@s, la imaginación es amplia, pero el ‘escenario B’ mejor lo hablamos en marzo.

¡Todo es posible!

Columna publicada en El Post 21/01/2013

Presidenciables, Piñera y la Cultura

Foto The Clinic

A un año ya de lanzadas las intenciones de las candidaturas de los Presidenciales 2014, poco o nada hemos visto de sus programas. Ideas, por cierto, varias, pero nos llama la atención que ningún candidato tenga un discurso, propuesta o demuestre conocimientos o interés respecto de la Cultura y sus políticas públicas.

La cultura es la puerta de entrada y de salida en la imagen de un país. Es el fortalecimiento de nuestra identidad, de nuestros valores; una puerta para lograr participación, hacer comunidad, acceso a la creatividad, formación de nuevas generaciones.   En definitiva, tiene un rol tan importante que es ineludible para el Estado.

Hoy, a casi 10 años de creada la institucionalidad cultural desde su entrada en vigencia el 2003, está ‘ad portas’ de una de las mayores crisis, en las áreas de monumento y patrimonio, lo que se suma al bajo acceso de la ciudadanía, sobre todo en regiones, por la falta de una política pública clara, y peor aún una institucionalidad a la altura.

Con una promesa de campaña, ‘Creación de un Ministerio de Cultura, ’, hace casi tres años llegó el actual gobierno… y este brilla por su ausencia.

La memoria es parte de la cultura, y en el discurso del 21 de mayo del año pasado, el Presidente Piñera mencionaba: “Para adecuar nuestra institucionalidad cultural a las necesidades del Chile actual, pronto enviaremos el proyecto de ley que crea el Ministerio de Cultura y Patrimonio, que estará integrado por el Consejo de la Cultura y las Artes, el Consejo de Monumentos Nacionales y la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos”.

No obstante, ya entramos al 2013 y aún no se conoce el proyecto. Solo para el recordatorio colectivo, en el 2010 el actual gobierno retiró el proyecto de ley que creaba el Instituto del Patrimonio enviado por la ex Presidenta Bachelet en el 2009. En esta línea resulta curioso que en el presupuesto 2013 se señale que ‘El Fondo del Patrimonio se transformará en ley una vez que el Congreso Nacional apruebe el proyecto sobre nueva institucionalidad cultural’. Este hecho recuerda a la película: ¿Y dónde está el piloto?

La crisis que se ha creado en la Cultura a causa de la institucionalidad del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) ha sido deplorable, principalmente en el manejo e inyección de recursos, ya que estos se han centrado en los fondos culturales y no se ha logrado incrementar el crecimiento del presupuesto para distribuir y destinar en mayor escala e impacto a regiones. Hasta el gobierno de Bachelet el CNCA crecía a un 30% su presupuesto anual, y hoy se hace a solo a un 3%.

De este modo y en este escenario, llama la atención que en el discurso de los candidatos presidenciales, la realización de una política pública cultural, esté tan lejos del debate y no existan propuestas concretas, contemplando que las actuales políticas (2010-2016) están mal diseñadas y que, desde la creación de la institucionalidad correspondiente, nunca se vio un gobierno tan desinteresado en la cultura. Una prueba de lo anterior es el Dakar 2013 y la solicitud del Consejo de Monumentos Nacionales a que el Estado interviniera la ruta del desierto de Atacama por el daño arqueológico y patrimonial  que este ocasiona, el cual fue omitido por parte de las autoridades.

Hace pocos meses en un debate solo de candidatos de oposición (los del oficialismo aún no estaban) su proyección de presupuesto a la Cultura anual en un eventual gobierno no superó el 5%.  Peor aún, dos de seis candidatos solo darían el 3%.   Entonces ahora, con todos ya en carrera, de izquierdas y derechas cabe preguntarles a juicio de los expertos: 1.¿Cuántos recursos consideran invertir en la política cultural de su presupuesto anual?; 2.¿Incluirá una reforma tributaria para quitar el IVA a la cultura (música, libros, conciertos)?; 3.¿Están dispuestos a crear un Ministerio de Cultura que albergue Patrimonio, la DIBAM, Monumentos con participación ciudadana y darle proyección?; 4.¿Qué propone para unificar los fondos públicos del área en una sola institución,  y no se distribuyan por cuoteo político como los FNDR del 2% de Cultura?; 5.¿Podrán encabezar una propuesta que obligue la Cultura como malla en la Educación?.  6.¿Están dispuestos a liderar una reforma respecto de la ley de monumentos y establecer su regionalización, incentivos a los propietarios de bienes patrimoniales y velar por el resguardo del patrimonio intangible?.

Y si me apuran los llamaría en prioridad a definir la Cultura en el presupuesto como ‘inversión y no como gasto’.

Considerando que solo en las campañas presidenciales es donde los actores políticos se interesan y se acuerdan de la Cultura, buscando rostros emblemáticos de la TV, el cine y la música para darse a conocer, es importante que definan sus intereses con propuestas serias y estratégicas, para que se vuelva priorizar la Cultura en el desarrollo del país.

Columna publicada en El Post 10/01/2013

Primarias PDC y la magia

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Termina el año y una gran incógnita están provocando las primarias del Partido Demócrata Cristiano, para definir su pre-candidato presidencial entre Claudio Orrego y Ximena Rincón, a realizarse este próximo 19 de enero. Muchos los han catalogado como jóvenes promesas valientes o candidatos osados, con coraje. Otros más negativos hablan de candidatos que darán un saludo a la bandera, que sólo buscan la vitrina futura. Lo cierto es que ni Rincón ni Orrego logran tomar fuerza e imponerse como favoritos de su partido por la sombra, a esta altura imparable, de Michelle Bachelet.

Internamente, ambas candidaturas no logran encender a la militancia, como lo hicieron en su minuto Eduardo Frei, Andrés Zaldívar y Soledad Alvear. Falta de liderazgo, de contacto y conocimiento de las tan menospreciadas bases son factores importantes. A ratos da la sensación que sus equipos de campaña no han logrado una estrategia y planificación coherente y realista. Se quedaron en ninguneos hacia la ex Presidenta, slogans que no capturan la atención de los eventuales votantes, ni de los medios y, peor aún, no logran enfrentar a su verdadero adversario, el actual gobierno. Además, no pueden dar con la entrega del mensaje. Quizás muchos caciques y pocos que hagan la pega territorial en serio, sumado al desconocimiento electoral, juegan en contra de estas primarias, a tres semanas -y quizás menos-, de que finalice la campaña, por más recursos que se inyecten.

Los contenidos son una falencia para ambos. Rincón como senadora se atreve a ratos con temas coyunturales, como la Ley de Pesca, Educación, la reforma tributaria; y Orrego defiende a la familia, la felicidad, la reforma de patentes. Pero no logran penetrar la credibilidad ni el encantamiento necesario.

Quizás hay que mirar el Chile real, ese que se postergó, ese que dejó de buscar el partido de la falange; el que quiere respeto a sus trabajadores, a sus estudiantes, el que no quiere más discriminación, el que se organiza para exigir cambios y equidad. En definitiva, hay que aprender de las elecciones municipales recién pasadas, y reconocer que quien define una elección es la clase media, esa que no recibe beneficios ni de un gobierno ni de los partidos, esa que está desencantada con los políticos, la que va a votar, la que tiene una definición política por convicción y no premia, sino que pasa la cuenta.

Mirando el escenario que viene en una primaria en la que, aunque sea abierta, suele votar la militancia activa y comprometida con alguna candidatura. El resto es poesía. Pero cuidado… en las internas de la DC del 2010 votaron para directiva nacional 23 mil militantes y en las territoriales 28 mil aproximadamente, de un padrón de 113 mil personas. Un gran desafío y un escenario positivo para la directiva de Walker sería que se iguale la cifra de votantes en las territoriales. Sin embargo, la militancia, dormida con los candidatos, la poca o nula convocatoria e información de ideas y la sombra de Bachelet, hacen presagiar a los analistas que esta concurrencia no se logrará.

Con todo, y dada la fecha, quizás hay una esperanza de que Orrego y Rincón despierten a sus bases más que a sus adherentes, cuya votación histórica ha sido disciplinada en estos eventos y logren más de 23 mil votantes. De lograrlo, ya será un triunfo para la Democracia Cristiana. Ahí está el desafío de ambos candidatos.

Si no se logra comprender y encauzar el discurso y un programa con participación real interna, sin tanto iluminado; si logra convencer primero a sus militantes, quizás la Democracia Cristiana pueda salir airosa de estas primarias y llegar a una segunda etapa ‘unida’ a competir con Bachelet y otros candidatos, donde lo peor que puede pasar es llegar terceros.

Columna publicada en El Post el 27/12/2012

Cruz Coke el actor

 

Foto: santi.cl



Había que reparar en algún minuto que el ministro de Cultura Luciano Cruz-Coke, quien cuenta con la mejor aprobación ciudadana –un 73% después del ministro Golborne de acuerdo a la última encuesta Adimark- y que fue dejado de lado por los analistas, está en su máximo minuto de fama internacional, pero es su peor momento al interior de su ministerio.

Los despidos y el desorden administrativo parecen ser su desvelo. Querer proyectar a la ciudadanía un orden que no hay y, al mismo tiempo, levantar una gran propuesta audiovisual en el extranjero es su mayor desafío.

No todo brilla. Algo se intuyó el fin de semana pasado cuando la página web institucional apareció hackeada -casualidad o no-, el ministro estaba en Miami y seis despidos fueron anunciados el viernes. Bajo este escenario, los funcionarios golpearon la mesa y exigieron respeto por sus derechos laborales, a través de la ocupación de su oficina en Valparaíso, a la espera del diálogo.

Las demandas son categóricas y claras desde que se iniciara la ola de desvinculaciones del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes -CNCA- en el 2010: “No más despidos, el reconocimiento de la Asociación de Funcionarios de la Cultura -Anfucultura-, la reincorporación de trabajadores despedidos y la instalación de una mesa de trabajo”.

Atrás quedó la promesa electoral del Presidente Piñera que decía “En nuestro futuro Gobierno todos los funcionarios públicos, ya sean de planta, contrata u honorarios serán respetados en sus derechos y promovidos en función de sus méritos”. A todas luces, la autoridad ha vulnerado los derechos laborales y no puede hacerse el desentendido frente a la reciente manifestación interna del CNCA, que se agrega a irregularidades que han denunciado sus funcionarios desde el año pasado.

Si bien el ministro accedió a establecer una mesa de trabajo y diálogo para la próximas semanas y la ocupación se depuso, los trabajadores agrupados en Anfucultura contaron con el respaldo del presidente de la ANEF, además de los diputados De Urresti y Farías quienes, en las dependencias del CNCA y pese a inconvenientes de seguridad, citaron al ministro a la Comisión de Cultura de la Cámara para analizar los antecedentes recopilados.

Existen varios cuestionamientos. Ya en diciembre en El Post hablamos de los gastos que realizó en Recursos Humanos el CNCA, donde aumentó sus dineros en más de 1300 millones, y la dotación máxima de la institución de 385 a 459 personas, sumado a las funciones críticas de 12 (103 millones) a 15 (165 millones). Es evidente que el aumento de recursos en más de 19% no resulta proporcional al aumento de cupos.

Hace poco se realizó una inversión de 165 millones en remodelación de nuevas oficinas y muebles (que ya se habían cambiado el 2009), junto a la disminución en más de 1500 millones en programas directos del CNCA. Este es claramente un presupuesto extraño. ¿Quién fiscaliza? De hecho, poco y nada se puede justificar la disminución de personal por falta de recursos, porque cada vez hay nuevas contrataciones.

Frente al alarde del gobierno en materia de políticas laborales y disminución del desempleo, parece poco razonable que tampoco intervengan las autoridades que deben velar por los trabajadores.

La molestia de Anfucultura con los más de 120 despidos sin justificación y el tardío diálogo con la autoridad se dio a conocer -una vez más- gracias a las redes sociales, donde emplazaron y desmintieron los dichos de la máxima autoridad.

Si bien la ocupación se depuso, la realidad interna dista del premio internacional que recibió el Ministro como mejor figura pública 2010, entregado por CAMACOL por su apoyo al desarrollo de la industria audiovisual. Hay que empezar a ver con qué criterio son entregados los premios y qué conoce la ciudadanía de la gestión, porque es posible sospechar que tan alta aprobación en la Adimark respecto a Cruz-Coke solo se deba a su fama de actor y a su personaje de Axel Schumacher en “Fuera de control”. Porque, en lo relativo a su gestión, aún no están claras las políticas públicas al 2015 y se sigue haciendo alarde del trabajo que viene del gobierno anterior.

Columna publicada en El Post 09/06/2011

TVN en la era digital

Este posteo fue realizado en conjunto con Valerio Fuenzalida*

Imagen: www.elcorresponsal.cl

En estas semanas nos hemos dado cuenta de la poca motivación ciudadana y de los medios por dar a conocer las implicancias para la ciudadanía y para el futuro del país respecto al Proyecto de Ley de la TV Digital. Hoy este se encuentra en dos trámites importantes, ya que se ingresó a la Comisión de Transporte y Telecomunicaciones del Senado y aún esta con “suma urgencia” por parte del Ejecutivo.   El debate sigue siendo técnico y de directorios y todavía no hay disposición por parte de los parlamentarios para analizar en su importancia de fondo del tema de la programación, lo que debiera realizarse en la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología,

En referencia a lo anterior es que este proyecto debería ser repensado en dos aspectos sustantivos, en relación a los actuales canales abiertos de alcance nacional: las actuales concesiones y el incrementar la calidad de los contenidos. Ambas resultan trascendentales a la hora de abordar el futuro de la TV Digital en Chile.

Se ha insistido en que las concesiones deberían tener una duración/renovación limitada en el tiempo. Hoy no existe ya la TV en manos de las Universidades, instituciones a quienes se les otorgó en esa razón una operación indefinida. De este modo un plazo prudente es de 10-15 años, como en muchos países. Pero la concesión del bien público del espectro radioeléctrico debería ir unido en todo caso a un compromiso de servicio televisivo; este es un aspecto que no se ha discutido en Chile: ¿Qué ofrecerán los concesionarios al público chileno? Tal oferta se relaciona con contenidos y calidad.

Abordamos la semana pasada en el post, que la concreción de tal oferta debería ser presentada, aprobada, y evaluada por el CNTV [CNTV Y TVD: un paso más],  responsable además de velar por la programación emitida en relación al “debido uso del lenguaje, la diversidad y el fomento de la educación”. Diversificar la oferta en calidad y cultura es de cuidado ya que es la TV actual la que influencia  las audiencias futuras. Sin una buena legislación entorno a la TVN y al CNTV más allá de sus directorios radica en debatir el fondo e importancia de lo que se transmitirá en la futura TV alejada de fines netamente comerciales.

Si no se consideran estos cambios se abriran presiones, discusiones, canjes político-económicos, y otros. Resulta oportuno que el Senado discutiera el punto anterior, encargando estudios específicos acerca de la legislación televisiva en Europa,  y en particular la legislación británica para la ITV, TV privada a la cual se le exigen estándares de calidad, para entablar un proyecto adecuado y serio para las audiencias futuras.

Es importante debatir el punto central de la TV Digital, aparte de su gratuidad, es qué se ofrecerá a las audiencias en la TV abierta para asegurar la diversidad y calidad de contenidos.  Sin perjuicio de la anterior forma de abordar el aspecto de concesiones de bienes públicos que aseguren la calidad de contenidos, existe otra forma de elevar el estándar en calidad de estos. Esta se realaciona con la tecnología digital y con la misión de TVN, en tanto una TV pública capaz digitalmente de hacer una oferta de alta calidad para la audiencia, comprendiendo que la tecnología digital en la norma nipo-brasileña adoptada por Chile permitirá que TVN en su mismo actual canal físico análogo pueda emitir dos señales en alta definición (HD) y varias señales en definición estándar.

Un dato a señalar fundamental es que la diversidad de señales digitales ofrece una oportunidad trascendetal para ampliar la calidad y cantidad de programación que TVN puede ofrecer a la audiencias en cobertura nacional, abiertas a todo el público, enfocadas en contenidos segmentados, como  señal de información socio-política, señal infantil y juvenil, señal de cultura, arte y ciencia, además de señales regionales. En esta cabe evaluar dar cabida en mayor cantidad a las producciones independientes y el fomento de una cultura educativa, abocadas satisfactoriamente en mayor cantidad y diversidad programática en la TV de cable/satelital.

Es un hecho que la TV abierta en Chile ha bajado el nivel de satisfacción ya que la oferta programática carece de diversidad. Esta insatisfacción es la que explica el crecimiento de los hogares abonados al sistema de pago, que alcanza un promedio de alrededor de un 40% en el país de acuerdo a la Subtel. Para que se entienda mejor, hoy en día la audiencia ha cambiado: “Calidad no es asociada con alta cultura o iluminación académica”. Es así que en el actual escenario de diversidad de canales, la audiencia asocia “calidad con la posibilidad de acceder a múltiples contenidos” segmentados en: deportes, música, infantil, juvenil, alta cultura, información, ficción, servicios a la familia y al hogar. Pero la segmentación programática no puede ser satisfecha por un canal que emite 20-24 horas diarias con una sola señal generalista.

Que se modifique la ley de TVN es de suma importancia, ya que hoy esta tiene la opción técnica de transformarse en empresa multioperadora ofreciendo mayor calidad a la audiencia con una oferta de programaciones temáticas. Esta discusión prioritaria que debe entablarse, ya que la operación de diversas señales por el mismo operador posibilita otro modelo de negocios, sumando más audiencia interesada en contenidos segmentados.

Cambiar la mirada de la TV pública es para dar acceso y para asegurar un estándar de calidad para las audiencias. De paso fijar normas establecidas para que estas mantengan la línea de fomento y no de retroceso en contenidos de la TV que llega a 8 millones de usuarios como lo es TVN para satisfacer y resguardar la calidad de la oferta televisiva.

*Valerio Fuenzalida es Académico de la Facultad de Comunicaciones, de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Ex Jefe de Estudios Cualitativos de la Dirección de Programación de Televisión Nacional de Chile. Ha realizado distintas publicaciones en audiencias y Televisión.  

Columna publicada en el Post 13/05/2011

CNTV y TV Digital un paso más

Cada 25 años en nuestro país se legisla sobre TV. Por eso ha resultado muy importante la discusión en torno al actual proyecto de ley de la TV Digital y que el tema sea analizado a fondo y en todas sus aristas para definir la TV que queremos los próximos 30 años para un país como Chile.

Uno de los puntos que se ha tratado con mayor cuidado reside en las indicaciones y cambios respecto de quien velará por el bienestar y resguardo de la TV, es decir el Consejo Nacional de Televisión (CNTV), su composición y atribuciones.

Para que se entienda con claridad, el CNTV debe velar por el debido uso del lenguaje, la diversidad y el fomento de la educación. Estamos claros en que uno de los aspectos más delicados que se esta discutiendo es la entrega de concesiones por parte de esta entidad, pero no hay ninguna indicación o términos de referencia que señalen los requisitos que se puedan pedir siendo que este aspecto es fundamental para asegurar la existencia de una TV cultural, educativa y pluralista dentro de la oferta de programática. Como lo hemos señalado anteriormente en El Post – TVD tú derecho, tú TV- aún no se debate siquiera que se entiende por estos conceptos, lo que ameritaría que la calidad de “suma urgencia” con que el Ejecutivo ha calificado la tramitación de este proyecto sea cambiada para poner el tema en la mesa y que la Comisión del Senado que compete se haga cargo de su estudio y pueda reflexionar mejor lo que le conviene a las futuras audiencias.

Dicho de otro modo, las 4 horas de programación cultural que se pretenden incorporar por ley, de acuerdo al CNTV, no es relevante en la TV abierta. Y en honor a la verdad, por eso los canales prefieren pagar multas o aplicar la norma de manera mañosa. Primero porque según ellos la cultura no les reporta ni en recursos ni en rating. Segundo, pasan la programación por cumplir la ley a horas de baja audiencia. Y tercero, no han sabido rentabilizar programas culturales y educativos. Por estos motivos, la discusión seguirá siendo técnica a pesar de que debería ser un aspecto central de la nueva norma.

Se ha insistido mucho en que además el proyecto debe asegurar la gratuidad y la pluralidad en el otorgamiento de las concesiones y reservar espacio en el espectro a los canales comunitarios y regionales, que son fundamentales a la hora de entregar programación que va arraigada en el patrimonio inmaterial y cultural en distintos puntos del país. Junto a esto se fomenta la oferta televisiva.

Que la ciudadanía se informe es una obligación y, para que quede más claro, es bueno recordar que el organismo fiscalizador de la TV, es decir, el CNTV está compuesto por su presidente, que es elegido libremente por el Presidente de la República y dura en el cargo lo mismo que quien lo designó, es decir cuatro años; y por otros diez integrantes propuestos por el Presidente de la República al Senado, aprobados por la mayoría absoluta de sus integrantes. Estos últimos “deben ser personas de relevantes méritos personales y profesionales”, tales como ser Premio Nacional en cualquiera de sus menciones, miembro de alguna de las Academias del Instituto de Chile, ex parlamentario o ex ministro de Corte, profesor universitario, director o rector de colegios de enseñanza media de reconocido prestigio nacional o ex oficial general de las FF AA o Carabineros de Chile y duran ocho años en el cargo.

Esta forma de integrar el CNTV corresponde al propósito de que quienes accedan a esta responsabilidad sean personas inmunes a la contingencia, sin perjuicio de que tengan sus propias identidades políticas, ideológicas y religiosas.

La definición del CNTV se hizo teniendo como referencia los directorios de la BBC y la RAI. Un criterio similar se tuvo respecto al directorio de TVN para que su composición fuera pluralista. Esta característica del CNTV es importante dadas sus facultades, tanto de supervigilancia sobre los canales de TV, sancionado a aquellos que no cumplen con el correcto funcionamiento –que siendo la de mayor visibilidad no es la más importante-, la de otorgar concesiones (en la que los aspirantes debieran presentar su proyecto de programación, deben tener una duración máxima de ocho años y ser gratuitas), la de discernir sobre fondos concursables y realizar estudios sobre la TV.

Es a través de este organismo que se entrega una gran parte de los subsidios para el financiamiento de la producción audiovisual televisiva, de productoras independientes y de televisión en Chile. Es bueno apuntar que los canales que más transmiten cultura se encuentran en la TV por pago. Quizás deba discutirse también la entrega de fondos a estos, ya que es un dato real que el 60% de los hogares accede a esta TV y que los niños y jóvenes pasan largas horas por TV de los cableoperadores.

Con todo, se puede decir que en términos generales el modelo ha funcionado bien, desde el momento que la gran mayoría de sus decisiones son unánimes. Sin embargo, han surgido algunas críticas porque el pluralismo se refleja en el ámbito político pero no en otros aspectos, como el social, cultural o étnico.

Por eso, en el actual proyecto de ley sobre el CNTV, que discute el Congreso, se puede avanzar en esta materia incorporando también otras variables, como son la de expertos en el tema o representantes de movimientos sociales o ciudadanos.

Este podría ser un nuevo paso en el perfeccionamiento de este organismo tan importante para el funcionamiento de la TV, y por ende, para el ejercicio de la libertad de expresión y de la democracia en nuestro país.

Jorge Donoso, Periodista. Ex Director del CNTV (2001 – 2010), Ex Presidente del Directorio de TVN (1992 – 1994) y ex Presidente del Colegio de Periodistas.

Columna publicada en El Post 05/2011

TV digital tú derecho, tú TV

TV = Educación = Cultura

En las próximas semanas se retoma la agenda legislativa y particularmente el Proyecto de Ley de TV Digital (TVD) en la comisión de Transporte y Telecomunicaciones del Senado. Un rol fundamental jugará la mesa ciudadanía y TV Digital para abrir el debate en beneficio de la sociedad.

La misiva es la inclusión de once propuestas claves, prudentes si consideramos que la televisión es el medio comunicacional más influyente en la población y que solo a través de TVN llega a 8 millones de televidentes en todo Chile. Con la finalidad de cambiar el modelo de la Televisión se pretende dar conciencia a la cámara alta acerca de la importancia de incluir: Transportador público; Composición CNTV y TVN; Obligación cable-operadores; Mecanismo de concesión comunitaria; Única concesión obtenida; Espectro comunitario; Reconocimiento Legal; Porcentaje producción independiente; Fomento a la cultura; Gratuidad y libre recepción y Usos sociales de televisión digital. (http://www.ciudadaniaytv.cl)

Ahí  radica la importancia de revertir la discusión para enviar el proyecto de ley a la Comisión de Cultura, Educación, Ciencia y Tecnología del Senado y quitar la “suma urgencia” por parte del Gobierno.

Hay que dar la mirada estratégica de la TV del siglo XXI proyectada a 30 años, por lo que este PL debe abarcarse desde lo cultural, político, social y económico.

Sin embargo, desde la política la discusión se ha centrado más en asuntos técnicos, que en los contenidos y programación de la futura TVD. Un punto clave para preguntarse ¿Qué televisión necesitamos para generar un país más inclusivo?

Ante lo anterior se debe insistir que hasta hoy no especifica definiciones concretas respecto del significado de “cultura, producción cultural, programas educativos, canales culturales”. Además de recordar que no esta asegurada la gratuidad como se ha señalado anteriormente en el Post. (1, 2, 3, 4)

Pero ¿Por qué yo ciudadano común y corriente, que no soy ni productor audiovisual ni potencial dueño de una concesión, me tendría que interesar lo que pase o no con esta televisión digital?

No es fácil convencer o hacer ver que el terreno de lo digital es un tema de interés público y también de su interés particular. Tal vez si le decimos que usted deberá preparar su bolsillo y presupuesto para pagar por ver partidos de fútbol de alta convocatoria, el final de la teleserie o el reality show de turno, puede que entienda cómo podría impactarle el proyecto de ley de TVD si sigue como está. Sin embargo creemos que el análisis tiene que hacerse con un poco más de altura de miras.

Cuando hablamos de exigir un mejor tipo de televisión digital de libre recepción para recibir en nuestros flamantes televisores HD, tiene que ver también con exigir un mejor trato y relación con quienes nos dan esos contenidos: queremos ver ocio y evadirnos al final del día no sólo con películas y miniseries envasadas, inclusive  con más de los mismos reality show o queremos ver series y documentales nuevos e innovadores que despierten nuestra curiosidad.

Tiene que ver con darnos cuenta que el sistema de medios que tenemos es reflejo de la sociedad en que vivimos, de la democracia que hemos construido, pero sobretodo tiene que ver con no se acabe la promesa de interactividad y participación que implica la tecnología digital.

Se trata de “la” oportunidad para participar activamente y creativamente en esa nueva forma de hacer televisión, de hacer relatos e historias que dan cuenta del país que somos, la ciudad en que vivimos, la comunidad en que habitamos.

La TV Digital es tú derecho, tú TV y desde  la sociedad civil se confía en que esta ley abrirá espacio a nuevos operadores comunitarios, locales y regionales. El hecho de que los ciudadanos organizados, comiencen a generar contenidos propios que reconozcan la diversidad y especificidad de las necesidades locales es un pie forzado para la democratización de los medios. Así como de una garantía de acceso a la información, que permite romper el cerco que hoy impone el oligopolio de medios existentes en el país.

Por otra parte, la obligación de que un porcentaje de la programación de los nuevos medios se refiera a educación, cultura y comunidad es consistente con la urgencia de mejorar la calidad de la televisión chilena. Que de paso demanda, provoca y emplaza a los actores sociales a participar en la construcción de sus contenidos.

El debate es de todos, la responsabilidad hoy se torna política, citando a Valerio Fuenzalida en su libro Televisión abierta en América Latina, “existen actores sociales que intentan asignarle a la audiencia un “deber ser” frente a las emisiones televisivas, un comportamiento ideal acerca de los programas que debería seleccionar para ver”.

Con todo, queda confiar que una televisión construida desde los ciudadanos genere mayor densidad y calidad de la democracia en Chile. La posibilidad de competir con contenidos propios y hacer frente al discurso dominante, permite no sólo un equilibrio de voces, sino también auditoría ciudadana y vigilancia social sobre el poder político y económico.

Aún queda debate, esta en las manos de los senadores el garantizar una adecuada participación ciudadana en la discusión de esta ley. De eso se trata, a fin de cuentas, esta gran revolución de lo digital: dejar de ser espectadores pasivos y tomar un rol activo y creativo en la forma en que generamos a la información, comunicación, educación, cultura, entretención entre todos y para todos.

Este post fue realizado en conjunto con integrantes de la mesa de ciudadanía y TV Digital:  Paty Peña (ICEI) e Ignacio Iriarte (ACCION)*

*Paty Peña: Periodista. MSc en Communication, Information and Society, The London School of Economics and Political Science. Académica de la Escuela de Periodismo del Instituto de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile – ICEI

Ignacio Iriarte: Periodista y Magíster en Desarrollo y Comportamiento Organizacional, Universidad Diego Portales. Encargado de comunicaciones ACCION

 Columna publicada en El Post 29/04/2011