Nada que hacer, en La Nación

Nada me calza, y menos la discusión actual de los que me representaban en la Concertación que pierden su tiempo con su perorata tardía: No hicieron nada en su momento, y ahora quieren defender La Nación.

Foto: blog UC

Perdimos La Nación, pero… ¿qué perdimos en realidad? ¿Un medio que data desde 1914, con libertad de expresión, un medio de comunicación escrito que, a lo menos, pretendía ser pluralista y estatal?, ¿un medio utilizado para el pago de favores políticos?, ¿un gran periódico, que aportaba a la cultura y el debate?, un medio que se transformó en una trinchera política, un medio en el cual se desarrollaron destacados e influyentes columnistas o un medio interesante para tener poder?

Nada me calza, y menos la discusión actual de los que me representaban en la Concertación que pierden su tiempo con su perorata tardía: No hicieron nada en su momento, y ahora quieren defender La Nación ¿Defender qué?

Más que la crónica de una muerte anunciada, hay que responder ante una mala gestión, al “negocio de los medios de comunicación” que realizaron los gobiernos anteriores, sumado a una vaga línea editorial y a la nula voluntad del actual gobierno para cambiar el camino que llevaba a este triste final.

Los periodistas y trabajadores deberán “reciclarse del papel a la electrónica” como dijo Platovsky, es decir el 70% de sus miembros quedará fuera. Me parece que, entonces, este Gobierno tampoco sabe del negocio de medios en prensa escrita ni de la importancia que tienen para una población que mayoritariamente no tiene acceso a informarse por Internet. ¿Acaso no estamos agrandando abismalmente la brecha social de este país, al dar privilegios a algunos, que son los que llegan al ciberespacio?

Otro gobierno más que se da el lujo de pisotear el actuar periodístico. Poco valor a la importancia de la información, el pluralismo, a la relevancia de la noticia. No les interesa lo que significa un espacio para las mayorías. Nada que hacer, seguiremos ahora sin este medio escrito que sirvió -bien, mal o regular- por tantos años, y cuando se acaben todos los medios escritos que puedan dar cobertura informativa a nivel nacional recordaremos aquella mirada objetiva.

Por ahora, habrá que conformarse con los actuales diarios de derecha.

Columna publicada en Cambio 21 21/10/2010

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