Relaciones Internacionales

La cumbre de los 33 y los 27

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A pocos días que se reúnan los líderes de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe – Unión Europea, CELAC – UE, con un total de 60 jefes de Estado desde Angela Merkel a Raúl Castro, la noticia se ha centrado en la figura de Castro, el actual mandatario cubano. Poco o nada se ha dicho de las temáticas que se tratarán en esta cumbre política y empresarial, la más grande a realizarse en Chile.

Quizás, resulta a esta altura anecdótica la figura del dictador cubano, que deberá presidir esta cumbre, ya que el CELAC, entre sus objetivos destaca en el primer punto: ‘Reafirmar que la preservación de la democracia y de los valores democráticos, la vigencia de las instituciones y el Estado de Derecho, el compromiso con el respeto y la plena vigencia de todos los derechos humanos para todos, son objetivos esenciales de nuestros países’.

Paradójico, pero por un lado, hay quienes sienten admiración por los Castro e inclusive ven luces. Otros sienten repudio total por la violación a los derechos humanos que ocurre en el país caribeño, o la protección que da a quienes los han violado en Chile y se asilan, como lo sostiene la UDI, y la solicitud de poner en la agenda en esta cumbre el caso del Senador asesinado Jaime Guzmán.

Para otro sector de izquierda, Cuba fue el país que los cobijo en dictadura, e inclusive en el caso del candidato presidencial de la derecha RN, Andrés Allamand, permitió la rehabilitación de un hijo. Para los Demócratas Cristianos abre heridas como la del fallecido Oswaldo Payá,muerto en dudosa circunstancia, o los presos políticos que aún mantiene. Sentimientos encontrados varios que, sin duda, hacen presagiar se vivirán días tensionales para todos los sectores políticos en nuestro país.

Lo concreto es que este encuentro tiene por finalidad impulsar agendas de integración,  promover la cooperación, crecimiento económico con equidad y el desarrollo sustentable, aunque ninguno de los países miembro del CELAC – los 33, como los mineros-, comprenda o aplique bien el concepto de sustentabilidad. Pero se lee bien. Sumado a la justicia social y respeto entre países.

A este se agrega la IV cumbre empresarial CELAC-UE, encuentro que traerá a los líderes del poder económico – casi 800-, organizada por El Mercurio y la CPC, (Confederación de la Producción y el Comercio). Donde se abordaran temas en inversión como prioridad. Inversión en medio ambiente y  desarrollo sustentable, crecimiento económico; inversión en pequeña y mediana empresa, inversión en desarrollo del capital humano.

Sin duda, la jornada concentrará la mirada internacional y mediática en estos días y será el centro del lobby político y agendas bilaterales.

El desafío más grande para Chile en esta cumbre, radica en que líderes políticos y empresariales, puedan por fin concretar más que proponer en materia de energía y diversificación de la matriz; fortalecer los programas sociales de erradicación de la pobreza; ampliar la mirada y aprender de los pares en el acceso gratuito a la educación, salud y la cultura; diseñar propuestas en la equidad de género y participación de la mujer, ampliar las políticas de conectividad, además de ciencia, tecnología y medio ambiente. Así como dar mayor énfasis a la modernización de  respuestas y prevención en canales de desastres naturales.

En un año de elecciones presidenciales, no se puede perder la mirada a estos temas, y a esta jornada, que ocurre cada dos años con los 33 de Latinoamérica y el Caribe, desde 2010, y es la primera que suma a los 27 de la Unión Europa.

Hoy cuando el liderazgo esta en cuestionamiento en Chile y el mundo, veremos a los ‘líderes’ de Latinoamérica, el Caribe y Europa en plena acción para fortalecer las alianzas estratégicas. Y en nuestro país. No dejando de lado que, a los ojos del mundo, será un dictador quien encabece una cumbre que promueve la democracia y el respeto a los Derechos Humanos.

Columna publicada en El Post 24/01/2013

Mudo como Momia

cancillerEl 25 de Enero quedará marcado en la historia del Norte de África.   Van ocho días desde que se iniciará esta denominada revolución de  #Egipto, especialmente en la ciudad de #El Cairo.  Hemos quedado impactados por la valentía del pueblo egipcio para salir a las calles, exigir reformas políticas, económicas y sociales, acuerdos y decir basta a una dictadura de 30 años.  Chile sabe lo que es luchar por la democracia y sus derechos, lo lleva en la historia, en la sangre, y por eso es mayor el entendimiento, conmoción y solidaridad que deberíamos tener con ellos.

Desde esta lógica es que resulta poco acertada la decisión de la Cancillería de guardar silencio en torno a estos acontecimientos, hasta el domingo 30 a las 23.26 horas.  Es decir, se esperaron seis días de iniciado el conflicto.   A todas luces, la inexperiencia en análisis de escenarios, manejo y resolución de crisis y diseños estratégicos comunicacionales fallaron otra vez en menos de un mes y con creces. (falla1falla2)

¿Qué pasó Ministro?

Ante esta omisión por parte del Canciller es que, tras una larga insistencia de unos pocos en Twitter (1, 2, 3 y los RT) el 29 de enero por la situación de los chilenos en la zona y por el fondo del conflicto, se inició una campaña de búsqueda del Ministro Moreno. Fueron necesarios dos días para que, gracias a esta acción, se emitiera el domingo 30 un comunicado  poco antes de medianoche, en el que se decía “ya se dio la instrucción a la Embajada de Chile: proceda a evacuar a las familias del personal de la embajada ‘si lo estima necesario’. Nuestra alegría esa noche se desplomó.

Solo si es necesario”. Aumentamos la crisis otra vez.  Recién el lunes 31 Moreno hizo declaraciones, que eran un alivio aunque solo hablo de los chilenos presentes en Egipto: “Se ha diseñado un plan de contingencia. Pero no ocupable necesariamente”. A esa hora la noticia en el mundo era que una decena de países empezaba a sacar a sus ciudadanos de #El Cairo. En definitiva, fue cosa de suerte que nuestros compatriotas estuvieran bien.

Ministro de RREE Alfredo Moreno (Chile) Foto: www.rpp.com.pe

Sin embargo, a la hora que término este posteo y entrando al día 9 aún no hay ningún pronunciamiento del Canciller con una posición política sólida y categórica, respecto del fondo del conflicto que vive Egipto explicado acá en El Post por Baeza y Astroza.  Hablamos de Democracia y Derechos Humanos, como lo decía al inicio.  Han pasado ocho días desde que se inició el conflicto y Chile no dice nada esta mudo como momia.

Un país como el nuestro, que ha abierto discusiones frente al mundo en torno al respeto de derechos humanos.  Un país que vivió una dictadura en donde aún hay crímenes pendientes por resolver, un país que ha vivido la desgracia y que estuvo bajo la solidaridad y atenta mirada del mundo el año recién pasado, y aún no se tiene un gesto con el pueblo egipcio que se ha rebelado luego de 30 años ante el régimen de Hosni Mubarak.

Solo hemos escuchado declaraciones como “hoy esto es una cosa de Egipto nada más” en las relaciones exteriores, en política, en crisis, hablan de una profunda omisión comunicacional por parte de un país que tiene que tener una opinión política. El mundo y las grandes potencias han hecho un llamado a Mubarak para que  evite a toda costa el uso de la violencia contra los civiles. Las redes sociales, Google, Facebook y Twitter han mostrado su apoyo al pueblo egipcio.   ¿Y Chile?

Ante lo expuesto, es buen minuto para que se diseñe un manual de bolsillo con protocolos de acción ante crisis internacional y los planes de comunicaciones correspondientes, que tome como base los principios de la ONU y la Declaración de los Derechos Humanos.

Si bien la reciente encuesta Adimark tiene como mejor evaluado a las Relaciones Exteriores en áreas de gestión, cabe recordar que los temas de Perú, Bolivia, Haití son herencias del Gobierno anterior.  Algo pasa que provoca incomodidad pronunciarse acerca de la “soberanía” en un sector de la política y eso nos crea una mala imagen.

El trabajar para un Gobierno en puestos de confianza significa disposición 24/7 (24 horas los 7 días). Más aún en crisis como el claro ejemplo de Egipto sumado a la falta de comunicación, bloqueo a la prensa, cierre de Internet, toque de queda, saqueos y gran preocupación por los casi 100 compatriotas que  se encontraban allá.

En situación de crisis y prediseño ante tales, confieso que este Gobierno no deja de sorprendernos a quienes hemos iniciado esta alerta y esperamos con alarma que, descartada una dimisión presidencial, que Mubarak no se irá de Egipto sino muerto.

En definitiva, “lo claro es que al resto del mundo no le puede dar lo mismo” y esperamos que esta transición sea pacifica, conduzca a la democracia y al restablecimiento de los derechos mínimos de las personas. Si bien solo los egipcios saben como hacerlo, es deber del resto de la Humanidad extenderles la mano en ese proceso, incluyendo al Gobierno chileno, que tiene que ser más proactivo con sus análisis y estrategias comunicacionales para no quedar más “mudos como momia”.

Columna publicada en El Post 01/02/2011

Economics and Culture

Si la economía y la cultura fueran de la mano, las industrias creativas serían grandes fuentes de inversión, producción y empleo, importantes para los artistas y creadores en nuestro país, mayores de lo que ya lo son.

Foto sacada del sitio de Cultura y Economía CNCA (dominio de Catheryn.cl curiosidades de este Gobierno))

Apreciado de este modo, es que parece pertinente establecer de una vez las políticas de desarrollo para  las industrias creativas.   Si bien es bueno profundizar, como se hizo en el Primer Seminario de “Cultura y Economía” realizado por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) para subrayar la importancia de invertir en cultura y de fortalecer la iniciativa de los privados, sin confundirlos con los aportes estatales que deben ir preferentemente a bienes públicos culturales y a actividades sin fines de lucro.

El tema es muy reciente pero de primera importancia.   Solo hace un par de años se está hablando del aporte de las industrias culturales, entendidas como las que producen y comercializan bienes o servicios protegidos por los derechos de autor en todas las disciplinas artísticas y artesanales, y que a nivel mundial conforman uno de los sectores más dinámicos de la economía.   En Chile recién se ha sabido a través del CNCA que, considerando solo lo audiovisual, editorial y fonográfico, se genera el equivalente al 1,3% del PIB y al 2,8% del empleo (más que el negocio textil, agrícola y pesquero) lo que justifica que se le considere un sector prioritario para el fomento estatal.

De igual modo, la actividad comercial basada en la cultura también debe ser regulada para proteger al creador.   En este sentido, la actual Ley de Propiedad Intelectual es macabra para sector audiovisual y la Ley de Donaciones restringidísima, ambas son aspectos que tienen que regularse con inteligencia a la brevedad.

Pero, sobre todo, hay que definir dónde apuntarán las políticas y los recursos, ya que la experiencia muestra la necesidad, en el caso de los audiovisualistas, de ayudar en los costos de post producción desde la institucionalidad. Es decir, las industrias culturales exigen analizar las transformaciones en sus modos de organización del trabajo, de valorización y su relación con el mercado.

Surge así la obligación de promover las distintas áreas de la industria creativas para que vayan de la mano del resto de la economía y captar el interés del empresariado para duplicar la inversión, como lo propuso el Presidente durante la campaña.  Pero si el presupuesto del CNCA crece por primera vez solo un 3,4 % (el aumento más bajo desde su creación); y al mismo tiempo cae la inversión en los programas que desarrolla directamente en un 7.5%; sumado a la eliminación de la Ley de Presupuesto, las asignaciones a instituciones como Matucana 100, Teatro a Mil o la Fundación Violeta Parra, y se disminuyen los recursos al recién inaugurado Centro Cultural Gabriela Mistral en más de 400 millones de pesos, resulta evidente que no se avanza en cumplir el compromiso presidencial.

Si al mismo tiempo se aumentan los recursos en burocracia, se restringen los fondos para el programa de Infraestructura Cultural, que dotará a las comunas de más de 50 mil habitantes con, al menos, un Centro Cultural, y solo se presenta una nueva iniciativa (el programa de Cultura Virtual, con 206 millones de pesos), más un mínimo aumento de los Fondart parece imposible llegar al 2015 con una política pública eficiente.

No basta entonces con tener de cabecera el libro “Economics and Culture ” de David Throsby, sino que comprenderlo y distinguir entre valor económico y cultural.  Al margen, y citando al Ministro de Economía, cuando señala que “la cultura es parte fundamental de la actividad económica, contribuye a desarrollar la imagen país”, resulta que hasta ahora no queda claro si sirvió la inversión hecha en el seminario, ya que choca con la aparente voluntad del Estado para potenciar, fomentar y comprender la importancia de las industrias creativas y la cultura en un contexto económico.

Columna publicada en El Post 09/11/2010