Presidenciables 2014

Escenario B, Bachelet no va

Las cartas están tiradas.Con el abanderad@ presidencial de la Democracia Cristiana, se ingresa a la competencia para las primarias presidenciales del próximo 30 junio. 

De este modo, con izquierdas y derechas en competencia,  hay un solo factor que provoca el mayor resquemor en los candidatos, y es el silencio de la ex presidenta Bachelet. Ya sabemos que ella hablará en marzo. Sin embargo, el ruido de un escenario B es el mayor desafío: ¿Qué pasa si Bachelet no llega en marzo?

Esta posibilidad ya viene escuchándose hace varios meses desde el circulo más íntimo y familiar de la ex-mandataria, escondido entre el constante agobio y el aprovechamiento político que realiza la derecha y la prensa también de derecha respecto de su actuación en el fatídico 27F.

Entonces es ahí, ante la duda del regreso, que tiene sentido continuar con la campaña basada en la descalificación de un capítulo doloroso para el país para enlodar la imagen de una ex-Presidenta que cuenta con el prestigio y reconocimiento internacional, además de miembro de la organización más importante del mundo, sumado al cariño y reconocimiento también de su gestión que hace la mayoría del país.

Por lo tanto, la pregunta del para qué regresar resulta natural.   La menor complicación previsible es que deba ir a primarias sin duda. No obstante, si Bachelet no regresa, como dice la canción, “cambia, todo cambia”.

Como la finalidad sigue siendo sacar al gobierno de la derecha, empieza a circular el rumor para una nueva estrategia; el retorno de Ricardo Lagos Escobar.   Claro, se analiza, por eso la figuración que está teniendo en el último tiempo.

Frente a la compleja situación que crearía el Plan B, el nombre de Lagos quedaría ubicado de inmediato en la categoría del favorito.   Conociendo a los partidos políticos opositores y frente a la necesidad de armar un nuevo plan estratégico con otros candidatos que den la misma potencia de Bachelet, el primer nombre es del ex mandatario. También se ha barajado el de Insulza, con lo que PS y PPD quedan en primera línea. ¿Pero qué harán DC y PR?

El hambre político se desataría en grande. José Antonio Gómez ha sido el primer damnificado porque no ha logrado potenciarse ante la opinión pública como un candidato competitivo pero de todos modos ¿cuánto pesan los radicales hoy?

Y por parte de la DC, si el candidat@ no enciende en este eventual nuevo escenario, tendrán que ser tácticos. Es decir, estarían en una opción real de retornar con su mejor carta para la Presidencia de la República, por tanto barajar otra alternativa, la más creíble, la más reconocida por la gente, la más competitiva y con quién se alinearía a la militancia en una primaria. Este sería el minuto de la actual Senadora Soledad Alvear.

Con todo, para la derecha la situación seguiría siendo compleja, ya que la fuerza de Lagos está con su público objetivo de los empresarios y Alvear llega a la centro derecha, por lo que, se complica la competencia electoral de Golborne (UDI), si Allamand (RN) no repunta. Aunque la aspiración es lograr el 40% la carta que lleven es fundamental. El actual Presidente Piñera será fundamental en ello, ya que el rumor dice es potenciar un eventual retorno al 2018.

Inclusive los candidatos independientes deberán definirse o rearmarse.  Parisi y Jocelyn Holt ¿a dónde se irán o con quién?… Y a Velasco ya no le servirá el “voy”, por que ya no vendrá.

Este inesperado ‘escenario B’ ocasionaría una competencia fuerte, como las de antaño y una primaria en cada sector disputada voto a voto. Pero también puede pasar que se llegue a un acuerdo en la Concertación, ya que el único fin que debe primar para este grupo es que no retorne un gobierno de la derecha.  ¿Serán capaces los partidos de delinear un diseño estratégico nuevo y visionario, encauzado en un bien común,  si su mayor carta no vuelve?

Finalmente, el desafío está en reencantar con un programa, equipos y campaña que sean creíbles, y no pasa por rostros, ni la web 2.0. Ahí reside la falencia de todos. Ya pasó el primer bochorno con el candidato de la UDI Laurence Golborne y su es posible,  por lo que, es probable que nos sigamos deleitando con las campaña 2.0 de los candidatos.

Sin duda, estas elecciones presidenciales 2014 se están poniendo entretenidas. Nos han sacado sonrisas y se han sonrojado tod@s los candidat@s, la imaginación es amplia, pero el ‘escenario B’ mejor lo hablamos en marzo.

¡Todo es posible!

Columna publicada en El Post 21/01/2013

Presidenciables, Piñera y la Cultura

Foto The Clinic

A un año ya de lanzadas las intenciones de las candidaturas de los Presidenciales 2014, poco o nada hemos visto de sus programas. Ideas, por cierto, varias, pero nos llama la atención que ningún candidato tenga un discurso, propuesta o demuestre conocimientos o interés respecto de la Cultura y sus políticas públicas.

La cultura es la puerta de entrada y de salida en la imagen de un país. Es el fortalecimiento de nuestra identidad, de nuestros valores; una puerta para lograr participación, hacer comunidad, acceso a la creatividad, formación de nuevas generaciones.   En definitiva, tiene un rol tan importante que es ineludible para el Estado.

Hoy, a casi 10 años de creada la institucionalidad cultural desde su entrada en vigencia el 2003, está ‘ad portas’ de una de las mayores crisis, en las áreas de monumento y patrimonio, lo que se suma al bajo acceso de la ciudadanía, sobre todo en regiones, por la falta de una política pública clara, y peor aún una institucionalidad a la altura.

Con una promesa de campaña, ‘Creación de un Ministerio de Cultura, ’, hace casi tres años llegó el actual gobierno… y este brilla por su ausencia.

La memoria es parte de la cultura, y en el discurso del 21 de mayo del año pasado, el Presidente Piñera mencionaba: “Para adecuar nuestra institucionalidad cultural a las necesidades del Chile actual, pronto enviaremos el proyecto de ley que crea el Ministerio de Cultura y Patrimonio, que estará integrado por el Consejo de la Cultura y las Artes, el Consejo de Monumentos Nacionales y la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos”.

No obstante, ya entramos al 2013 y aún no se conoce el proyecto. Solo para el recordatorio colectivo, en el 2010 el actual gobierno retiró el proyecto de ley que creaba el Instituto del Patrimonio enviado por la ex Presidenta Bachelet en el 2009. En esta línea resulta curioso que en el presupuesto 2013 se señale que ‘El Fondo del Patrimonio se transformará en ley una vez que el Congreso Nacional apruebe el proyecto sobre nueva institucionalidad cultural’. Este hecho recuerda a la película: ¿Y dónde está el piloto?

La crisis que se ha creado en la Cultura a causa de la institucionalidad del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) ha sido deplorable, principalmente en el manejo e inyección de recursos, ya que estos se han centrado en los fondos culturales y no se ha logrado incrementar el crecimiento del presupuesto para distribuir y destinar en mayor escala e impacto a regiones. Hasta el gobierno de Bachelet el CNCA crecía a un 30% su presupuesto anual, y hoy se hace a solo a un 3%.

De este modo y en este escenario, llama la atención que en el discurso de los candidatos presidenciales, la realización de una política pública cultural, esté tan lejos del debate y no existan propuestas concretas, contemplando que las actuales políticas (2010-2016) están mal diseñadas y que, desde la creación de la institucionalidad correspondiente, nunca se vio un gobierno tan desinteresado en la cultura. Una prueba de lo anterior es el Dakar 2013 y la solicitud del Consejo de Monumentos Nacionales a que el Estado interviniera la ruta del desierto de Atacama por el daño arqueológico y patrimonial  que este ocasiona, el cual fue omitido por parte de las autoridades.

Hace pocos meses en un debate solo de candidatos de oposición (los del oficialismo aún no estaban) su proyección de presupuesto a la Cultura anual en un eventual gobierno no superó el 5%.  Peor aún, dos de seis candidatos solo darían el 3%.   Entonces ahora, con todos ya en carrera, de izquierdas y derechas cabe preguntarles a juicio de los expertos: 1.¿Cuántos recursos consideran invertir en la política cultural de su presupuesto anual?; 2.¿Incluirá una reforma tributaria para quitar el IVA a la cultura (música, libros, conciertos)?; 3.¿Están dispuestos a crear un Ministerio de Cultura que albergue Patrimonio, la DIBAM, Monumentos con participación ciudadana y darle proyección?; 4.¿Qué propone para unificar los fondos públicos del área en una sola institución,  y no se distribuyan por cuoteo político como los FNDR del 2% de Cultura?; 5.¿Podrán encabezar una propuesta que obligue la Cultura como malla en la Educación?.  6.¿Están dispuestos a liderar una reforma respecto de la ley de monumentos y establecer su regionalización, incentivos a los propietarios de bienes patrimoniales y velar por el resguardo del patrimonio intangible?.

Y si me apuran los llamaría en prioridad a definir la Cultura en el presupuesto como ‘inversión y no como gasto’.

Considerando que solo en las campañas presidenciales es donde los actores políticos se interesan y se acuerdan de la Cultura, buscando rostros emblemáticos de la TV, el cine y la música para darse a conocer, es importante que definan sus intereses con propuestas serias y estratégicas, para que se vuelva priorizar la Cultura en el desarrollo del país.

Columna publicada en El Post 10/01/2013