Piñera

El Gabinete del Presidente

En estos años, hemos apreciado cómo el gabinete del actual Presidente Piñera, ha causado algunos estragos ante la opinión pública, debido a sus estrategias descalificatorias hacia parlamentarios, ciudadanos, trabajadores, dirigentes, estudiantes e incluso hacia los ex-presidentes.

La armonía y el respeto no han sido el pie derecho del actual gabinete ministerial, aunque nos hacen sonreír por sus palabras y vocablos poco prudentes con una frecuencia que no da para bromas. Pero en lo real, ¿cuál es la labor de un Ministro? A ratos pareciera que se olvidó su función o quienes la ejercen la desconocen.

Foto Agencia Uno
Foto Agencia Uno

Hasta ahora la estrategia más recurrente ha sido encauzar toda responsabilidad al gobierno anterior o a los gobiernos anteriores, olvidando proyectar en el último año de ‘gestión sus propios logros’.

Con esta estrategia política también logran -creen- que sus propias ineptitudes pasen desapercibidas ante la opinión pública, y como ello no ocurre lo que sí sucede es que tienen al actual Presidente y al Gobierno en un mal pie en su credibilidad y liderazgo, no solo en Chile sino ante el mundo.

Sin duda, hoy tenemos ministros y ministras descontrolados y en crisis permanente, que desde el inicio del Gobierno han ayudado a solventar una candidatura presidencial ausente. Lo han tenido todo: Una oposición desunida y enfrentada, sin temas y, peor aún, sin agenda propia. Pero por otra parte, la mejor oposición viene de sus propias filas y partidarios, o a esta altura de sus ex-partidarios ya que en un año eleccionario cada uno vela por llegar a la meta de sus intereses personales y no de los colectivos, en especial cuando se ve que los colectivos no tienen puerto al que arribar.

A resultado evidente también, que los ministros han mostrado una agenda propia, y discursos políticamente poco correctos de los que se han debido retractar en más de una ocasión. Quizás la pregunta más recurrente a esta altura ha sido dilucidar ¿quién ordena el gabinete? El rol que debiera ocupar el Ministro del Interior no parece estar orientado por una estrategia concreta y coherente, salvo el reiterar la culpa a los pasados gobiernos. Las intervenciones sorpresas de sus pares en áreas como Trabajo, Salud, Sernam, Economía, Defensa, Energía, etc. y estos evidentes contrapuntos se viralizan por las redes sociales y los medios convencionales. Sumado al rol de una vocería que debe traspasar lo que piensa el Ejecutivo que se opaca al no tener un rol político táctico. Peor aún, por no consolidar y emitir un discurso/mensaje constructivo para la opinión pública.

En definitiva, en tres años su estrategia comunicacional más creativa ha jugado solo una carta, la del 27-F y la responsabilidad política que le compete a la ex-Presidenta Bachelet. Ante la manipulación de la información hay que aclarar que responsabilidad política es el rol de conducción que le compete a todo Presidente. Bachelet la asumió como corresponde en una declaración voluntaria que realizó del caso y que fue filtrada a los medios. Por lo tanto, es irresponsable juzgar o exigir a Bachelet que pida perdón cuando la jueza ha dicho que no hay responsabilidad penal en lo que a ella le compete.

Estratégicamente, los ministros –todos- han contribuido a potenciar y realizar la campaña política presidencial más económica de la historia con una candidata que es invisible, es más, a la fecha aún no es candidata, y que hoy tiene la mayor opción de ganar en noviembre. Se olvidaron que es la ciudadanía la que hace juicio político y la mantiene con más del 75% de aprobación desde su salida.

No hay que perder de vista que los ministros responden a colaborar con el Presidente en las temáticas designadas, pero también a asesorarlo, es su rol político y técnico. Entonces la falla es clara: Hoy tenemos un Presidente que actúa solo y ministros que solo obedecen o que se salen de sus cabales, llevando al fracaso a una gestión. Por parte del gobierno anterior, el exceso de confianza de sus ministros llevó a una encrucijada con un gabinete que no tuvo respuestas para el Presidente ante una catástrofe, como fue la del 27-F.

Culpar a Bachelet de muertes que escapan a cualquier Presidente de turno y mirar solo el pasado, es tan paupérrimo cuando no se puede hablar del presente y del futuro del Gobierno propio.

Con todo, lo cierto del 27F es que aún las zonas y familias afectadas siguen sin reconstrucción, sin empleo fijo y que muchos hogares han perdido los beneficios previstos inicialmente. El gobierno ha manipulado las cifras y en varios lugares se ha dado por concluida su labor, al menos en el papel, porque lo observado en terreno es completamente diferente. La finalidad es eludir sus responsabilidades al no ser capaces de haber creado en estos años un canal de modernización que dé respuestas y prevenga eventuales desastres naturales.

Responsabilizar a los Presidentes en todo nos lleva también a exigir que los ministros se comporten a la altura, y no como marionetas del Primer Mandatario, asumiendo como único rol el descalificar o evitar las responsabilidades, dejando atrás la lealtad del cargo asumido que es, antes que nada, con el país. No hay que olvidar que gobernar es un trabajo en equipo y que se supone, tiene a los mejores, por lo menos en el gabinete del Presidente.

Columna publicada en El Post 08/02/2013

Presidenciables, Piñera y la Cultura

Foto The Clinic

A un año ya de lanzadas las intenciones de las candidaturas de los Presidenciales 2014, poco o nada hemos visto de sus programas. Ideas, por cierto, varias, pero nos llama la atención que ningún candidato tenga un discurso, propuesta o demuestre conocimientos o interés respecto de la Cultura y sus políticas públicas.

La cultura es la puerta de entrada y de salida en la imagen de un país. Es el fortalecimiento de nuestra identidad, de nuestros valores; una puerta para lograr participación, hacer comunidad, acceso a la creatividad, formación de nuevas generaciones.   En definitiva, tiene un rol tan importante que es ineludible para el Estado.

Hoy, a casi 10 años de creada la institucionalidad cultural desde su entrada en vigencia el 2003, está ‘ad portas’ de una de las mayores crisis, en las áreas de monumento y patrimonio, lo que se suma al bajo acceso de la ciudadanía, sobre todo en regiones, por la falta de una política pública clara, y peor aún una institucionalidad a la altura.

Con una promesa de campaña, ‘Creación de un Ministerio de Cultura, ’, hace casi tres años llegó el actual gobierno… y este brilla por su ausencia.

La memoria es parte de la cultura, y en el discurso del 21 de mayo del año pasado, el Presidente Piñera mencionaba: “Para adecuar nuestra institucionalidad cultural a las necesidades del Chile actual, pronto enviaremos el proyecto de ley que crea el Ministerio de Cultura y Patrimonio, que estará integrado por el Consejo de la Cultura y las Artes, el Consejo de Monumentos Nacionales y la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos”.

No obstante, ya entramos al 2013 y aún no se conoce el proyecto. Solo para el recordatorio colectivo, en el 2010 el actual gobierno retiró el proyecto de ley que creaba el Instituto del Patrimonio enviado por la ex Presidenta Bachelet en el 2009. En esta línea resulta curioso que en el presupuesto 2013 se señale que ‘El Fondo del Patrimonio se transformará en ley una vez que el Congreso Nacional apruebe el proyecto sobre nueva institucionalidad cultural’. Este hecho recuerda a la película: ¿Y dónde está el piloto?

La crisis que se ha creado en la Cultura a causa de la institucionalidad del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) ha sido deplorable, principalmente en el manejo e inyección de recursos, ya que estos se han centrado en los fondos culturales y no se ha logrado incrementar el crecimiento del presupuesto para distribuir y destinar en mayor escala e impacto a regiones. Hasta el gobierno de Bachelet el CNCA crecía a un 30% su presupuesto anual, y hoy se hace a solo a un 3%.

De este modo y en este escenario, llama la atención que en el discurso de los candidatos presidenciales, la realización de una política pública cultural, esté tan lejos del debate y no existan propuestas concretas, contemplando que las actuales políticas (2010-2016) están mal diseñadas y que, desde la creación de la institucionalidad correspondiente, nunca se vio un gobierno tan desinteresado en la cultura. Una prueba de lo anterior es el Dakar 2013 y la solicitud del Consejo de Monumentos Nacionales a que el Estado interviniera la ruta del desierto de Atacama por el daño arqueológico y patrimonial  que este ocasiona, el cual fue omitido por parte de las autoridades.

Hace pocos meses en un debate solo de candidatos de oposición (los del oficialismo aún no estaban) su proyección de presupuesto a la Cultura anual en un eventual gobierno no superó el 5%.  Peor aún, dos de seis candidatos solo darían el 3%.   Entonces ahora, con todos ya en carrera, de izquierdas y derechas cabe preguntarles a juicio de los expertos: 1.¿Cuántos recursos consideran invertir en la política cultural de su presupuesto anual?; 2.¿Incluirá una reforma tributaria para quitar el IVA a la cultura (música, libros, conciertos)?; 3.¿Están dispuestos a crear un Ministerio de Cultura que albergue Patrimonio, la DIBAM, Monumentos con participación ciudadana y darle proyección?; 4.¿Qué propone para unificar los fondos públicos del área en una sola institución,  y no se distribuyan por cuoteo político como los FNDR del 2% de Cultura?; 5.¿Podrán encabezar una propuesta que obligue la Cultura como malla en la Educación?.  6.¿Están dispuestos a liderar una reforma respecto de la ley de monumentos y establecer su regionalización, incentivos a los propietarios de bienes patrimoniales y velar por el resguardo del patrimonio intangible?.

Y si me apuran los llamaría en prioridad a definir la Cultura en el presupuesto como ‘inversión y no como gasto’.

Considerando que solo en las campañas presidenciales es donde los actores políticos se interesan y se acuerdan de la Cultura, buscando rostros emblemáticos de la TV, el cine y la música para darse a conocer, es importante que definan sus intereses con propuestas serias y estratégicas, para que se vuelva priorizar la Cultura en el desarrollo del país.

Columna publicada en El Post 10/01/2013

Opino x Cultura

Tanto que nos gusta opinar y llegó el momento de hacerlo”.

Gracias ministro Luciano Cruz-Coke por darnos tal posibilidad.  ¿Pero opinar sobre qué?

A través del sitio web del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes se ha llamado a la ciudadanía a opinar sobre las políticas públicas culturales que se deben fijar desde el 2011 al 2015. Esto implica asumir que el 2010 cumplió su ciclo la primera etapa. 

Las políticas públicas de cultura (PPC) -y esto para que se entienda- se fijan a 5 años.   La realización de estas es un proceso de larga data.  Desde la década de los ‘90 se buscó recuperar los derechos de creación y expresión, coincidiendo con la formación e implementación del CNCA desde el 2003, ya que antes y durante dos décadas existió el denominado “apagón cultural”.

Durante esos años, la consigna fue construir políticas culturales para el Bicentenario, con el lema “Chile quiere más cultura”.  Pero estas políticas no bastaron con su instalación física o administrativa, sino que incentivaron el surgimiento de anhelos y metas que las movilizaran y que ahora demandan nuevos objetivos.   Claro que antes de nada, las PPC deben existir y es por eso que llevamos más de un año preguntando y solicitándolas a la cartera de cultura, ya que debieron estar fijadas y acompañadas desde el programa de Gobierno del actual Presidente, al menos como una declaración de intenciones inicial.

En este año hemos visto improvisaciones varias, analizadas anticipadamente acá en El Post, recordemos primero dedicarse tras del terremoto, a reconstruir el patrimonio, luego la VII Convención Nacional de Cultura que omitió a representantes importantes de los Comités Consultivos nacionales y regionales y no definió el rol de los directorios, entre otras de relevancia, seguido a la realización con un alto gasto de un seminario de industrias culturales “Economía y Cultura” que en nada aportó, repetir lo ya realizado con Servicio país Cultura, luego la entrega de dos paupérrimas cuentas públicas (12), anunciar más recursos – bienvenidos sean- y modernización en los Fondos de Cultura etc.  A esta altura solo queda opinar y en son de paz.

De esta manera es que vuelvo a preguntar respecto a la consulta ciudadana que se esta desarrollando: ¿Opinar sobre qué?   Partimos de la base que cuando se opina se expresa una opinión.   Es obvio, pero sin embargo acá no hay opiniones porque se trata de una consulta ciudadana que necesita tú punto de vista en tres ámbitos: Promoción de las Artes, Patrimonio Cultural y Participación Ciudadana, sin embargo es  tipo encuesta a 26 preguntas en respuesta cerrada, con cero posibilidades de ser participe. Solo da la opción ante la pregunta de responder: nulo, bajo, medio, alto muy alto.  ¿Y tú opinión cual es?

Para que vea de qué se trata hágala.  Participe y siga leyendo: Opino x Cultura.

Es importante señalar que realizar, crear políticas públicas culturales no es una encuesta  que dure dos semanas durante el período estival, sumado a una cuenta pública y una convención.  No hay que engañarse: La cultura debe efectivamente ponerse en el desarrollo del país, que es lo que suponemos que apunta desde su inicio  la propuesta de Cruz-Coke, pero no debe olvidarse tampoco que constituye nuestra identidad nacional, que contiene implicancias económicas, político y sociales y es en esta dirección se ha venido trabajado en todos estos años como para que se venga a partir de cero como si no hubiera nada.

Cabe recordar las bases en las que las políticas culturales fueron sentadas en el inicio, para un mediano y largo plazo, teniendo como prioridad garantizar las oportunidades de acceso de la cultura, apoyar a los actores del mundo cultural -creadores, industrias culturales y audiencias- mirando siempre hacia el futuro.

Si la ciudadanía fuera considerada en todas las determinaciones para el país, quizás podríamos estar ante un nuevo hito cultural que hablaría de una sociedad a la altura del siglo XXI.   Sin embargo, si se quería una consulta con opinión ciudadana esta debió ser dirigida con seriedad al ¿cómo?: hacer, lograr, mejorar, consolidar, potenciar, asegurar y no a “indicar un grado de interés” en temas del cual la mayoría de las audiencias no tiene conocimiento y no se le informa, como es evidente, el mayor porcentaje de encuestados responderá marcando un interés muy alto.   Es decir “sin opinión, no se produce la participación”.

La encuesta del CNCA finaliza el 28 de febrero, en esta ocasión bien vale la pena, si ya hiciste la encuesta, que opines en serio de Cultura, con tú nombre acá en este Post te damos espacio. Anímate! “Opino x Cultura”.

 Columna publicada en El Post 24/02/2011

Piñericosas o Condorito

Si de condoros se trata no cabe duda el ranking se lo lleva y esto con mucho respeto, el Presidente de la República de Chile.
Foto: ochovio.tumblr.com

Estoy muy contento de estar…en “Cumpeo” la tierra de Condorito

Sí escucho bien, Condorito según el Presidente es de Cumpeo. Gran lapsus tras su visita al Maule al recibir del Alcalde una historieta que lo muestra junto al pajarraco. El cómics de humor más importante de Chile e icono del español, parte de nuestra cultura popular.

Creado por Pepo, Condorito vivió en la ciudad de “Pelotillehue” como olvidarlo!, junto a sus amigos: el Comegato, Compadre Chuma, Pepe Cortizona, Don Cuasimodo, Washington el perro y su Yayita. Inolvidable su historia con un propio Santo “San Guchito” y su diario “el Hocicón” entre otras.

Al parecer las equivocaciones de la máxima autoridad del país ya no solo son el respaldo ante decisiones desafortunadas políticamente de mentirillas,  sino que además se le hizo un hábito ser “poco prudente”, crear e inventar personas, palabras, historias, ya sea por lapsus, buena onda, ignorancia o “estrategia”.

Quizás ya es hora de patentar las piñericosas culturales que van desde dar la vuelta al mundo con papelito de los 33, en Alemania su mal interpretado “Deutschland über alles”, hasta crear a Robinson Crusoe; tusunami; maremoto; zafrada; cubrido; inventar que el pan y el conejo son de Isla de Pascua; su pana del tonto con helicóptero, el laurel como árbol mapuche; Florencio Ceballos, entre las que me acuerdo y rompiéndola con el último hit: Cumpeo ciudad natal de nuestro querido Condorito. Plop, exijo una explicación!

Confieso que aquí es cuando echo de menos al Rey de España, ya que dan ganas de decir (con cariño) “Piñera por que no te callas”!

Quedan tres años así que tengáis paciencia. Ciertamente esto no debe desviar la vista de lo que pasa en el Bío Bío, pero si ante tanto temblor riamos un rato.

Condorito al enterarse de los dichos, quien por cierto no exigió explicación si dio a conocer su declaración:

Ver comunicado de prensa

Ah! No olviden que este post es en “son de paz”. :)

Columna publicada en El Post 19/02/2011

 

Is #RapaNui

TEPITO-TE-HENÚA, ombligo del mar grande, taller del mar, extinguida diadema….y fue central la mano que elevaba la pura magnitud de tus estatuas. (Rapa Nui. Pablo Neruda) 

Pueblo Maori Rapa Nui (Foto: Prensa Rapa Nui)

Pareciera ser que esta eterna disputa de los Hito propietarios por la Ley de Pascua de terrenos Hanga Roa v/s  la familia Schiess, propietario del Hanga Roa quienes dicen haber comprado las tierras, nunca acabará. Quizás los cantos y oraciones del 2 de enero en apoyo a la familia Hito sean señales de buenos augurios para ellos, ya que el fallo del tribunal ante la usurpación de terrenos de Rapa Nui señala que no se han podido determinar de quien son las tierras que deberá resolver la justicia civil, en este caso el Juzgado de Letras. Así se verán primero en un litigio civil para ver quien es el dueño  y una vez resuelto este se procede con certeza a la acción penal del delito de usurpación en el juzgado de Garantía. Pero ante lo anterior nada justifica la violencia a la que han sido sometidos.

Dicen que Isla de Pascua esta llena de increíbles leyendas y gran mística. Una historia construida por relatos orales la cual señala que rondaba el siglo V cuando Hotu Matu`a  sus seis hijos y su esposa tuvieron que abandonar Hiva, en las actuales Islas Marquesas,  tras perder una batalla.  Y así partieron sin rumbo, en dos grande pahi (canoas doble), sin destino guiado por dioses y por las estrellas, llegando a una desierta Isla de Pascua. Sabemos que fueron más de 15 mil los habitantes de Rapa Nui que estuvieron en extinción y hoy quedan menos de 4 mil.

Esta mística, llevo a su pueblo a solidarizar en una celebración cultural con el clan Hitorangi y a todos los que luchan por la reivindicación de sus tierras a no rendirse, en espera de que saliera la formalización señalada al principio de sus 17 integrantes encerrados en terrenos donde  se emplaza el Hotel Hanga Roa cercados por policías. Una fiesta en donde  familiares y amigos preparaban una ceremonia ancestral a la orilla de la playa frente al Ahu Makere, el altar de sus ancestros.

Tradiciones marcadas por un conflicto que ha ocasionado tanto menoscabo y vulneración de derechos por parte de la autoridad a una comunidad,  infringiendo la dignidad de un pueblo.  Hace una semana escribía acá en El Post de Derechos Humanos y Soberanía, de solidaridad, de omisión y de las desafortunadas (no) estrategias de crisis y comunicaciones por parte del Gobierno. Hoy en el mismo tema me enfoco en Chile y con nuestros hermanos de Rapa Nui.

Ya en diciembre de 2010 el pueblo de Maori Rapa Nui lloraba ante la mirada internacional por la violencia ejercida en su contra y que vimos en imágenes fotográficas, repudiada por el mundo ante el violento desalojo.  Hoy los  desalojados Hito estuvieron  cercados por policías desde los primeros días de enero, sin entrar y salir del hotel, sin explicaciones, sin comer y sin agua, entre otras, en lo que conocemos como sus tierras ancestrales.  Este no ha dejado ajeno a nadie menos aún ante la intervención de la ONU a través de su relator James Araya en enero cuyas declaraciones de preocupación por la utilización de fuerza pública ha sido elocuente, además de constatar el problema de fondo “los isleños se consideran legítimos poseedores de la Isla” y que “no puede desconocerse que ante la magnitud de los temas que se discuten, ellos adquieren un carácter político”.  Punto que ya habíamos señalado en acá en El Post con Respeto a Rapa Nui.

En este contexto de la vulneración y trato al pueblo Maori Rapa Nui a través de la familia Hito la que acudirá a la Corte Internacional de Derechos Humanos, para continuar su litigio, ha llevado también a la solidaridad y preocupación de dos congresistas norteamericanos: el Senador Daniel Akaka y representante de Samoa ante el Congreso, Eni Faleomavaega. Ambos escribieron al Presidente Piñera señalando en su carta  que “les preocupa la “falla” del ministerio del interior por la consideración que ha tenido en las solicitudes de legitimidad de propiedad de las tierras de los Clanes de Rapa Nui y el desproporcionado uso de fuerza de las fuerzas especiales chilenas contra los miembros… Esas acciones minan las bases legales, políticas y de los “derechos Humanos” que nuestros países comparten”.

En la misiva también destacan que  “es de nuestro entendimiento que la rama ejecutiva Chilena está operando unilateralmente en su policía de Rapa Nui…Así mismo, la corte suprema chilena ha hablado, más recientemente rechazando un amparo archivado en una fiesta privada en contra del Clan Hito. También notamos que en la declaración de la ONU, del 12 de enero en un reporte especial de los derechos de las personas indígenas, expresan también una similar preocupación con respecto a las políticas de su gobierno. Finalmente, también rogamos abstenerse del uso de la fuerza desproporcionada en el trato con los protestantes pacíficos de Rapa Nui ocupando su tierra ancestral en toda la isla”.

 

Quizás con esto debemos detenernos en la historia, observar la Isla de Pascua, su mar, sus moais, cerrar los ojos para ver un instante a su pueblo y lo que son, su lucha, sus derechos, su libertad. Detenernos y pensar que hicimos con sus tierras vendidas en 1981 por Pinochet, a particulares con fines empresariales. Unas tierras facilitadas en 1917 para ocupación de los marinos. Nunca devueltas.

Por eso hay que insistir en los contextos y en el fondo ya que los conflictos con los pueblos originarios indígenas y el Maori Rapa Nui radica en su soberanía, devolución de tierras, autonomía, cumplimientos de tratados, derechos, reconocimiento y en el caso de la Isla de Pascua también es sustentabilidad.

Un histórico conflicto “mapuche y Rapa Nui” el cual esta lejos de solucionarse con centros culturales, circos, tesoros humanos y turismo cultural, como piensa al ejecutivo apuntar en su última carta para su término a este. Ante lo anterior me pregunto  ¿En todos estos años de deuda hacia ellos cual parte no se entendió?

Columna publicada en El Post 09/02/2011

Mi Robinson 44

De todo salió con el chascarro del vuelo en Helicóptero del presidente. Parte de la personalidad de los Sagitarios son los riegos, las alturas, la libertad.  Estas son las grandes afinidades que tengo con el Presidente, del resto ya usted sabe. Así que, a lo concreto, si Piñera no leyó el memo de su adherente, mucho menos leerá un oficio de sus adversarios, ni qué decir de este posteo, así que “vuelo con toda libertad”.

Robinson 44 (foto http://razonyfuerza.mforos.com)

Todos sabemos de su afinidad por los aviones y helicópteros.  De hecho, es su amigo Max Marambio quien lo orienta desde el 2004 cuál comprar y lo invita a volar desde el Marriot. El precio de cada helicóptero, en ese año, oscilaba en un millón de dólares. Por eso que en el circulo de elite empresarial se compran entre amigos, en este caso Piñera-Navarro tienen dos de estos juguetitos -B44 y B2. Hay que decir que el Robinson 44, el protagonista del chascarro, es el más económico del mercado.

Pero ¿qué pasó en este vuelo? ¿Irresponsabilidad?   Casi todos coinciden en este término para referirse al Presidente, quién además iba sin escolta. ¿Se arrancó?   Es que el Presidente no sale solo, así que doble falta, aunque esté de vacaciones.   En las comunicaciones estratégicas no existen las casualidades, por ahí leía que un vocero dice siempre la verdad, lo que es un “error” porque el vocero dice lo que quiere que se diga. Entonces sólo queda preguntarse por qué nuestra vocera mintió.  Todo un “condoro” como diría el ex Presidente Lagos, pero no me tinca.

Revisando hechos, Navarro ya había quedado en la pana del tonto hace años con su hijo en un lugar cualquiera y ya el Presidente había aterrizado en el 2008 sin permiso, ambos sin multa por la DGAC. Por ende, poco o nada se puede esperar de la investigación que solicitó el diputado Ascencio.  Quizás podríamos hablar de ¿pilotos del aire imprudentes? Ante lo anterior y entendiendo los riegos de estas maniobras, sería más dura y les quitaría a ambos la licencia un par de años.   La negligencia se tiene que pagar con lo que duele.   Sabemos que una multita la pagaran y, peor aún, les dará lo mismo, pero sé que es un sueño.

Ahora ¿por qué tanta agitación por un viajecito de adolescentes?  La experiencia con los “lobos del aire” indica que se equivocan poco y nada.   Y ambos tienen cientos de hora de vuelo como para esta pana.   No me imagino al Chaleco López o Eliseo Salazar en pana de bencina en el desierto, pero sería un buen chiste.

Está claro que este incidente en el aire no se justifica.   Navarro tiene cercanía con ex Presidentes y sería el primero en cuidar la figura de tal, pero resulta curioso que justo se les ocurrió ir a ver la reconstrucción y en vacaciones, como señaló Piñera.   Me resulta llamativo el impacto provocado por el tema mientras en la prensa aparece poco o nada sobre el post-natal, la inminente crisis energética y la gestión de la cartera respectiva respecto a centrales hidroeléctricas y de carbón, líos de sueldos, amén de las tareas pendientes que dejó el ministro saliente.  Menos se habla de reconstrucción y, como ya es hábito, no hay una opinión política de la oposición.  Esto ya es algo digno de estudio de medios.

Algo me queda en el aire y es que el tema no es quién paga el vuelo, sino saber a qué se arriesga el Presidente, por qué se arriesga a la vocera a quedar ante el país en franca evidencia de  mentira. Ninguna de las situaciones anteriores es casual.   Es cierto que este es un gobierno de casualidades, lo que es distinto, pero ojo con sus estrategias.  Lo claro entonces es que habría que sancionar la mentira cuando la dice una autoridad, caiga quien caiga. El que miente en lo poco miente en lo mucho.

Y como no solo los informados no le creemos a #laEna, se envía al Ministro Hinzpeter a bajar el perfil. Pero amig@s ¡si eran solo vacaciones y ya sabemos como es el Presidente!. Sin embargo, amig@s el Presidente tiene todo el derecho a hacer vida de ciudadano y volar su Robinson 44, pero recordando que no es un ciudadano común y corriente: Es el Presidente de la República, cargo para el  que se preparó desde que tengo uso de razón y que se rige a ciertas normas y protocolos.   Me parece necesario que se le diseñe un manual básico de conducta, interno y externo. Pero no pidamos mucho más tampoco, porque “quien nace chicharra muere cantando”.

Algo sí queda claro a casi un año de gobierno y es lo insostenible de una vocería que pierde el rumbo, su estrategia, su relato. Ahí se cierra su ciclo. Y una estrategia mal diseñada es cuando hay un equipo que no acompaña, y peor aún cuando no la hay, se mienta o no.

De minuto, como no puedo hacer ‘negocios’ en mi helicóptero fantasma, espero sentada frente a la TV con mis lentes 3d, mi MAC y mi twitter  a ver que harán el Presidente y sus ministros cuando llegue Obama o cuando en la próxima pana del tonto el piloto quede enterrado en las zarzamoras.

Columna publicada en El Post 26/01/2011

Abrir las Alamedas

El domingo recién pasado fuimos testigos de un evento masivo gratuito que convocó a más de 400 mil personas en el centro de Santiago.  Muñecos inflables gigantes de personajes animados ampliamente reconocidos por todas las generaciones, como Bob Esponja, Hello Kitty, Popeye, el señor Cara de Papa y el que la lleva en estas fechas: el Viejito Pascuero, entre otros, todos reunidos bajo el nombre de #parisparade, como parte de una mal disimulada campaña publicitaria.

Sin embargo, lo que parecía ser un evento de entretención terminó en desordenes, extravíos de niños e insolaciones.  Las audiencias pasaron las rejas de protección, hubo trastornos con los traslados y varios de estos grandes y festejados personajes inflables pasaron a mejor vida, siendo mutilados por los visitantes. No faltó tampoco quien alegara que estos eventos buscan la segregación social y solo dejan toneladas de basura.

Lo anterior no dista de los últimos eventos masivos en el mismo lugar, las celebraciones del Bicentenario y el gran espectáculo de luces e inclusive con el Teatro a Mil que ya se acerca. De cada uno de ellos, surge el cuestionamiento sobre cuánto nos falta en cultura ciudadana para que la gente valore y disfrute las iniciativas que buscan la promoción de la cultura y la entretención de la familia.

El problema no está en las características de la gente que concurrió ni en la mezcla de personas de barrios distintos.   Hubo un evidente problema de parte de los organizadores, que parecieron suponer que el público se mantendría tranquilo, a pesar del calor y de las incomodidades.   Falta un diseño estratégico para que la comunidad asista a espacios centralizados y emblemáticos, recuperando la ciudad para la difusión, la expresión y la apreciación del arte.   Ese propósito choca con la escasa o casi nula inyección de recursos en los municipios, para que puedan desarrollar espectáculos culturales.  Es en ese ámbito que surge una contradicción, porque la experiencia demuestra que el mejor público en eventos culturales masivos gratuitos es justamente el local.

No se debe tampoco subvalorar la importancia de estudiar a las audiencias para conocer sus característica, de manera de poder acercar exitosamente al público las expresiones artísticas, promover actividades gratuitas y la realización de programas focalizados en la participación que faciliten el acceso a la cultura.

Ahora bien, tampoco hay que  exagerar si en estos eventos los públicos se mezclan.   La verdadera lección radica en el comportamiento del público, que muestra que aún estamos en una situación deficitaria en cuanto a la formación de las audiencias.   La principal responsabilidad en ello recae en la “educación formal”, que debe fomentar el desarrollo de habilidades para la apreciación de la cultura, el arte y nuestro patrimonio y que ha sido una lucha constante para que esta aplique.

Fotografía @ElMatiasLopez

Nuestra realidad no dista mucho de lo que ocurre en países más desarrollados.   A lo menos en Chile no hemos tenido tragedias como sucedió este año en Alemania con la Love Parade, pero la experiencia del fin de semana obliga a prevenir y a considerar al menos dos puntos fundamentales, como bien lo señala Zygmun Bauman, para quien los espacios públicos no sólo deben ayudar a borrar las diferencias sociales sino también promover la diversidad y el diálogo entre las personas.

Es importante seguir con un programa estratégico y luchar por una reforma educacional que incluya también derechos y deberes ciudadanos, ya que no podemos seguir organizando eventos masivos en que se impone a niños y padres la espera de horas con la finalidad de ver un espectáculo de cinco minutos de duración.  Esa no es la “cultura” que se debe promover.  La carita feliz de un niño no puede ser a costa del sacrificio al calor y la incomodidad de estar en la calle, con los evidentes apretujamientos.

Creo que también debe tomarse en cuenta que muchas de nuestras calles son estrechas para este tipo de espectáculos, por lo que el diseño de estos eventos debe realizarse con la inteligencia necesaria para que las audiencias puedan responder de la mejor forma y aproveche la experiencia.   Lo importante es “abrir las grandes alamedas” para que todos disfrutemos sin distinción y esa apertura significa entender que los espacios públicos son de todos y no se les pueden exigir conductas absurdas.  También significa, a juzgar por los resultados, que en ocasiones los organizadores y diseñadores de estos espectáculos deben volver a ser educados desde lo cultural en lo que caracteriza una sociedad masiva y moderna.

 Columna publicada en El Post 15/12/2010

Respeto a RAPA NUI

Foto: Prensa Rapa Nui

Duras imágenes de represión hemos visto desde #rapanui durante el fin de semana. La información ha sido categórica “fuerzas policiales han golpeado y baleado con perdigones a nuestra gente”.  En terrenos ancestrales tomados como medida de presión, en un hecho grave e inaceptable se han violado sus derechos.

De acuerdo a la resolución de la Corte de Apelaciones de Valparaíso Rol 343-2010, acerca de  las reivindicaciones de tierras ancestrales rapa nui, el 11 de noviembre 2010 se rechazó un recurso de protección presentado por la empresa “Sociedad Hotelera Interamericana”, propietaria del Hotel Hanga Roa en Isla de Pascua, donde y para que se comprenda se destacan los párrafos de la sentencia,

“Cuarto. (…) resulta un hecho de la causa que las reivindicaciones de los isleños obedecen a que se consideran legítimos poseedores de la Isla, la que ha sido intervenida desde hace varios cientos de años”.

“Sexto. (…) Que tampoco puede desconocerse que ante la magnitud de los temas que se discuten, ellos adquieren un carácter político, siendo otras las autoridades las encargadas de encauzar de alguna forma la problemática planteada”.

“Séptimo: Que en cuanto a las garantías constitucionales invocadas en el recurso y que se dicen conculcadas, ellas aparecen como resultado de la interpretación unilateral que formulan los recurrentes a partir de los títulos que mencionan en su libelo, títulos que precisamente están siendo discutidos”.

Lo anterior demuestra la incapacidad de una solución política con diálogo y respeto, en reemplazo de la violencia de estos días.   ¿Qué esta pasando en el actual gobierno que no esta razonando a la altura?, ya que pareciera a ratos que existe un afán por entender el manejo del Estado como una empresa privada, donde no se tiene la capacidad  de comprender los derechos culturales, económicos y sociales de su gente.

La isla más lejana del continente y una de las culturas más complejas. “El ombligo del mundo”, ubicada a 3.680 Km. de Chile continental, está sufriendo la vulneración de sus derechos en pleno siglo XXI, dando señales claras de nuestro subdesarrollo cultural, por permitir que los pueblos originarios sigan sufriendo los embates de la indefinición legal que apunta a privilegiar, a todas luces, los intereses de privados por sobre los de una comunidad entera, además de ignorar los compromisos formales asumidos por el Estado de Chile.

Lo suscitado en Rapa Nui no es producto de este fin de semana, es un hecho que viene en desarrollo desde años y especialmente desde marzo a la fecha, con clarísimas señales de la comunidad isleña acerca de la falta de gobernabilidad y las consecuencias por el incumplimiento de las promesas.

No se justifica que los medios y autoridades hayan querido bajarle el perfil a los acontecimientos que pudieron tener un escandaloso costo de vidas humanas de alcance mundial. No se trata de “un programa de inversión pública y privada con el fin de proteger el medio ambiente, fortalecer el turismo y el desarrollo de la isla”. No se trata de “la isla en donde se hizo el pan”, como señaló el Presidente. Se trata de soberanía – devolución de tierras, autonomía, cumplimientos de tratados- y de la sustentabilidad de la isla.

No cabe duda, y hay que decirlo con todas sus letras, que el Estado de Chile está en deuda con los pueblos originarios, y en especial con el Maori Rapa Nui, arrastrando por décadas la integridad y la supervivencia de su gente.

Fotografías: prensa rapa nui

Columna publicada 08/12/2010

Foto: Prensa Rapa Nui

#despidosChile

A todas luces este titular no es digno de una semana llena de fraternidad y solidaridad, como esperábamos todos para nuestra querida Teletón, ni tampoco ad portas de la fecha más importante para las familias de Chile, como es la Navidad.

El título está en el lenguaje de las redes sociales, porque el tema del Chile real que esta semana invade los comentarios de muchos, es bajo el mensaje de #despidoschile.   Esto va de la mano de las negociaciones del sector público para los reajustes de sueldos, junto a los paros y huelgas, todos parte de nuestra “cultura social”.

Hacer un recuento de los afectados en este instante es imposible.  Lo cierto es que los despidos de la administración pública, ya no se tratan solamente, como bien lo explicó Patricio Zapata en El Post, de las herencias del gobierno anterior, sino que obedecen al diseño del estatuto administrativo.

Los despidos son con el fin de “mejorar el funcionamiento del Estado”, palabras poco felices nuevamente de la Ministra Von Baer –#laEna– quién además señaló “tenemos que cuidar el dinero de todos los chilenos”.

Sin embargo, y aquí esta la contradicción, los presupuestos de los servicios públicos para el 2011 vienen aumentando sus recursos para los contratos a honorarios entrantes, y los salientes son cupos de “profesionales”. Es entonces un recambio mal entendido por el gobierno de turno y eso es inexperiencia comprobada.   Como en el fútbol salen unos y entran otros – a veces peores-.   A modo de ejemplo, solo en el Consejo de la Cultura en RRHH, los dineros aumentan de M$ 6.891.098 el 2010 a M$ 8.270.955 para el 2011. Al mismo tiempo aumenta la dotación máxima de la institución de 385 a 459 personas, y las funciones críticas de 12 con 103 millones de pesos a 15 con 165 millones.   Claramente el aumento de recursos para funciones críticas no resulta proporcional al aumento de cupos.

Entonces ¿qué esta pasando con nuestra “cultura  y ética social”?, si escuchamos de parte de autoridades y de la ciudadanía frases como “están muy bien los despidos”; “estos funcionarios públicos no merecen reajustes”; “otra vez hacen huelga”; “qué lata los paros porque no puedo hacer mis trámites”.  No se cuentan a los que se quejan con los amigos con frases como “me saco la mugre y no me suben el sueldo”; “hago más pega que el de al lado y él gana más”; “con mi familia no llegamos a fin de mes”; “todo sube y el sueldo es el mismo”; “gasto mucha plata en llegar a la pega” o “mi trabajo es miserable”.

¿Dónde están esos derechos y los resguardos de los trabajadores que todos anhelamos para lograr la equidad de un Chile mejor?. ¿Dónde hay un Manuel Bustos, un Cardenal Silva Henríquez, que defiendan los derechos de los trabajadores?. ¿Dónde está esa solidaridad del Padre Hurtado, la que parece florecer solo cuando hay desgracias o con la “Teletón”?

¿Cómo educamos a nuestra población en el resguardo de sus derechos que hoy parecen olvidar, sepultando al mismo tiempo la solidaridad de la que nos ufanamos?. ¿Dónde están los medios investigando y reporteando lo que pasa, si también tienen negociaciones colectivas, y reclaman que los rostros se llevan todo el sueldo y no hacen nada?

Este es el “Chile real”, estamos el descueve y como hay una disminución del desempleo de acuerdo a la encuesta del INE, el 3.7 de reajuste es más que suficiente para el sector público -con eso les alcanza perfecto – ¿hasta que nos toque a nosotros? #despidosChile – ¿qué es Twitter?. Los que hacen paros y huelgas de hambre son unos ineptos que estancan al país. Que los pobres hagan las colas  para comprar los productos de la Teletón y se metan la mano al bolsillo.

Y a todos los que despidieron esta semana y quedan cesantes, que tengan una ¡Feliz Navidad!

Columna publicada en El Post 30/11/2010