Mi Robinson 44

De todo salió con el chascarro del vuelo en Helicóptero del presidente. Parte de la personalidad de los Sagitarios son los riegos, las alturas, la libertad.  Estas son las grandes afinidades que tengo con el Presidente, del resto ya usted sabe. Así que, a lo concreto, si Piñera no leyó el memo de su adherente, mucho menos leerá un oficio de sus adversarios, ni qué decir de este posteo, así que “vuelo con toda libertad”.

Robinson 44 (foto http://razonyfuerza.mforos.com)

Todos sabemos de su afinidad por los aviones y helicópteros.  De hecho, es su amigo Max Marambio quien lo orienta desde el 2004 cuál comprar y lo invita a volar desde el Marriot. El precio de cada helicóptero, en ese año, oscilaba en un millón de dólares. Por eso que en el circulo de elite empresarial se compran entre amigos, en este caso Piñera-Navarro tienen dos de estos juguetitos -B44 y B2. Hay que decir que el Robinson 44, el protagonista del chascarro, es el más económico del mercado.

Pero ¿qué pasó en este vuelo? ¿Irresponsabilidad?   Casi todos coinciden en este término para referirse al Presidente, quién además iba sin escolta. ¿Se arrancó?   Es que el Presidente no sale solo, así que doble falta, aunque esté de vacaciones.   En las comunicaciones estratégicas no existen las casualidades, por ahí leía que un vocero dice siempre la verdad, lo que es un “error” porque el vocero dice lo que quiere que se diga. Entonces sólo queda preguntarse por qué nuestra vocera mintió.  Todo un “condoro” como diría el ex Presidente Lagos, pero no me tinca.

Revisando hechos, Navarro ya había quedado en la pana del tonto hace años con su hijo en un lugar cualquiera y ya el Presidente había aterrizado en el 2008 sin permiso, ambos sin multa por la DGAC. Por ende, poco o nada se puede esperar de la investigación que solicitó el diputado Ascencio.  Quizás podríamos hablar de ¿pilotos del aire imprudentes? Ante lo anterior y entendiendo los riegos de estas maniobras, sería más dura y les quitaría a ambos la licencia un par de años.   La negligencia se tiene que pagar con lo que duele.   Sabemos que una multita la pagaran y, peor aún, les dará lo mismo, pero sé que es un sueño.

Ahora ¿por qué tanta agitación por un viajecito de adolescentes?  La experiencia con los “lobos del aire” indica que se equivocan poco y nada.   Y ambos tienen cientos de hora de vuelo como para esta pana.   No me imagino al Chaleco López o Eliseo Salazar en pana de bencina en el desierto, pero sería un buen chiste.

Está claro que este incidente en el aire no se justifica.   Navarro tiene cercanía con ex Presidentes y sería el primero en cuidar la figura de tal, pero resulta curioso que justo se les ocurrió ir a ver la reconstrucción y en vacaciones, como señaló Piñera.   Me resulta llamativo el impacto provocado por el tema mientras en la prensa aparece poco o nada sobre el post-natal, la inminente crisis energética y la gestión de la cartera respectiva respecto a centrales hidroeléctricas y de carbón, líos de sueldos, amén de las tareas pendientes que dejó el ministro saliente.  Menos se habla de reconstrucción y, como ya es hábito, no hay una opinión política de la oposición.  Esto ya es algo digno de estudio de medios.

Algo me queda en el aire y es que el tema no es quién paga el vuelo, sino saber a qué se arriesga el Presidente, por qué se arriesga a la vocera a quedar ante el país en franca evidencia de  mentira. Ninguna de las situaciones anteriores es casual.   Es cierto que este es un gobierno de casualidades, lo que es distinto, pero ojo con sus estrategias.  Lo claro entonces es que habría que sancionar la mentira cuando la dice una autoridad, caiga quien caiga. El que miente en lo poco miente en lo mucho.

Y como no solo los informados no le creemos a #laEna, se envía al Ministro Hinzpeter a bajar el perfil. Pero amig@s ¡si eran solo vacaciones y ya sabemos como es el Presidente!. Sin embargo, amig@s el Presidente tiene todo el derecho a hacer vida de ciudadano y volar su Robinson 44, pero recordando que no es un ciudadano común y corriente: Es el Presidente de la República, cargo para el  que se preparó desde que tengo uso de razón y que se rige a ciertas normas y protocolos.   Me parece necesario que se le diseñe un manual básico de conducta, interno y externo. Pero no pidamos mucho más tampoco, porque “quien nace chicharra muere cantando”.

Algo sí queda claro a casi un año de gobierno y es lo insostenible de una vocería que pierde el rumbo, su estrategia, su relato. Ahí se cierra su ciclo. Y una estrategia mal diseñada es cuando hay un equipo que no acompaña, y peor aún cuando no la hay, se mienta o no.

De minuto, como no puedo hacer ‘negocios’ en mi helicóptero fantasma, espero sentada frente a la TV con mis lentes 3d, mi MAC y mi twitter  a ver que harán el Presidente y sus ministros cuando llegue Obama o cuando en la próxima pana del tonto el piloto quede enterrado en las zarzamoras.

Columna publicada en El Post 26/01/2011

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