Partidos Políticos

Franja Electoral: “Me comprometo a trabajar de verdad”

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A casi una semana de iniciada la franja electoral, las imágenes transmitidas no han estado exentas de análisis, críticas y polémicas.   Entre estas, las más recurrentes apuntan a que candidatos y partidos están lejos de los contenidos y la creatividad, que se olvidaron de las regiones, que carecen de relato y de historia.  Desde el punto de vista audiovisual se cuestiona la pobreza de las imágenes, no hay señales de ciudadanía, despreocupación por la calidad y una notoria diferencia en los recursos empleados.  Es lo que señalan los expertos -publicistas y analistas políticos-, así como la propia audiencia.

Si bien la franja puede no tener mayor incidencia en el voto, lo cierto es que hoy día hay exigencias mayores de parte de la audiencia.   Por eso, es sorprendente ver que los candidatos se olviden de los públicos objetivos y el mensaje con el que deben llegar.   No obstante, la franja debiera ser un factor relevante dentro de las campañas, por lo que deben preparase con anticipación.  Sin embargo, son diseñadas en menos de un mes, casi improvisando, sin una propuesta, planificación ni estrategia clara, como demostrando que no se conocen las reglas básicas del marketing político.  La franja electoral debiera tomarse como lo que es: Una herramienta fundamental de presentación, de convencimiento, de captura de la atención del elector esquivo que ve la TV, al que no hay acceso o no esta en casa cuando un equipo del comando pasa haciendo su ‘puerta a puerta’.

Ejemplificando lo anterior, en la franja de los parlamentarios que van por dos o tres periodos resulta que elegir como su frase más recurrente -y con gran sonrisa- ‘Me comprometo a trabajar de verdad’, es como para suponer que en estos años no trabajaron en serio.

Al contrario de los dichos del Director de Publicidad de la Universidad Diego Portales reproducidos por algunos medios, en cuanto a que no hay creativos en Chile, tengo mucha más confianza en nuestros profesionales.  En nuestro país hay excelentes creativos, audiovisualistas, publicistas, cineastas jóvenes y emprendedores, como lo demuestra la publicidad comercial o virales de internet.   Lo que ocurre es que los partidos insisten en quedarse con lo económico, en contratar a los amigos o mantener los mismos equipos que ya agotaron sus ideas en otras campañas.  Los resultados están a la vista: No logran penetrar en las audiencias y mucho menos convencer a los votantes.

En el encuentro de ANATEL realizado hace pocos días, se dio a conocer  la vigencia de la TV y se señaló que los chilenos siguen prefiriendo los canales nacionales para informarse.   Las estadísticas de TVN afirman que al canal público lo ven más de 8 millones de chilenos.   Por eso llama la atención la poca importancia que se le asigna a las franjas, siendo que la TV es el medio que más impacto tiene y los candidatos se pelean por figurar día a día en la pantalla, pero hoy que tienen su espacio asegurado no logran conectarse con el telespectador.

Sumamos algunas inconsecuencias de la franja electoral.  De un total de 40 minutos, hay dos bloques de 20 minutos, para presidenciables y postulantes al Parlamento.   Los independientes disponen de 39 segundos en total, apareciendo 4 segundos al aire cada uno.   Hay que detenerse en esos 4 segundos, considerando que este país ha cambiado y que se aprobó la TV Digital.   La franja no está en la Ley del Consejo Nacional de Televisión, sino en la Ley de elecciones. Los broadcasters siempre han alegado por la franja, ya que a su juicio le están dando tiempo “gratis” a los candidatos, sin reconocer que el tiempo gratuito de la franja es parte de su cumplimiento con el rol de servicio público que les corresponde.

Sin duda la ley de elecciones es la que debe modificarse en un país que cada vez exige más igualdad, información y participación.  Ese debe ser el desafío del Parlamento. Hoy, cuando la clase política y sus instituciones tienen una baja aprobación; hoy, cuando van dos candidatos independientes emblemáticos de movimientos sociales como Giorgio Jackson y Gabriel Boric, sin duda llegó la hora de cambiar las reglas y abrir estos espacio a la participación ciudadana.

Con todo, lo que debiera ser prioridad para los candidatos, partidos, CNTV, ANATEL, son las audiencias.   Los horarios de transmisión son muy malos, dirigidas a la dueña de casa, jóvenes – adolescentes y niños. Segmentar el público votante hoy y dar mejor horarios para que todos se informen es solo voluntad.

Ver la franja electoral es una opción y si no gusta los primeros días, ya nadie la verá después, por lo tanto los recursos gastados serán en vano. Y es lo que se vaticina en estos días, no se mide el rating por el trending topic del Twitter, ya que el Chile real no tiene Twitter.

De esta manera, no se entiende que las franjas sean en lenguajes tan populosos, que les hablen a las audiencias como si fueran ignorantes y en algunos casos hasta no hablen.   En las promesas están educación pública gratuita y de calidad, AFP Estatal, Salud gratuita, Nueva Constitución y ‘Me comprometo a trabajar de verdad’.  Escasez de rostros de TV  y de la Cultura para ayudar en estas promesas y que la señora Juanita recuerde,  es lo nuevo de la franja 2013.

Que los políticos tomen la franja como obligación cuando se quejan de la falta de espacios y desarrollen sus mensajes sin contenidos, es lo que genera las reacciones negativas de hoy. La franja electoral, que debería ser parte esencial de la comunicación política, no logra ser incorporada en el cerebro del político.  Cuando se la entienda y se reconozca su importancia, recién se logrará alcanzar modernización, calidad y contenidos en las campañas electorales del país.

Columna publicada en El Mostrador  

Los Tres Mosqueteros

Todo hacia presagiar que en la Democracia Cristiana no habría mesa de consenso. Ilusos aquellos que creyeron lo contrario.

Las mezclas en política en las mesas de los partidos no son buenos augurios, más aún en la Democracia Cristiana, así lo demuestra la experiencia. En marzo la colectividad de la flecha roja escogerá nueva directiva nacional y, tras intensas negociaciones y algo de goma de mascar, finalmente ya hay tres listas que competirán.

Sin duda, será una campaña marcada por el voto a voto. Leonel Sánchez, un dirigente de base, acompañado por eternos candidatos y descolgados de lotes.  Ignacio Walker sigue en la compañía delos príncipes, pero ahora más bien son los ‘reyes del chicle’ (príncipes, ex-freistas, colorines, ex-chascones, ex-guatones, desconocidos, ex-ministros, descolgados), que competirá con Aldo Cornejo y su mesa de ‘los mix’ (guatones, gutistas, chascones, díscolos, ex ministra, desconocidos). Losúltimos dos candidatos y con más posibilidades de ganar, ambos parlamentarios de la Región de Valparaíso y los dos llevan ministros cuestionados de Bachelet, no hay que olvidar el caso de Espejo con Transantiago y Provoste con Educación. Ambos incorporaron parlamentarios, ambos respondieron a nombres impuestos por sectores, senadores, diputados u/o candidatos. Finalmente donde priman las negociaciones, el resto es poesía.

No obstante, el broche de oro lo puso Claudio Orrego al enviar a su jefe de campaña –Espejo- a la lista de Walker. Lejos la peor estrategia de un candidato presidencial que no logra despegar del 1% de aprobación en la ciudadanía y debe concitar la unidad de un partido.

En honor a la verdad, ninguno quería mesa de unidad. Y las bases tampoco.

Con el rol municipal como bandera de lucha, y tras la fallida pretensión de Walker de poder competir como presidenciable, el senador se ha aferrado a la conducción de la mesa nacional DC, pero claro que ya sin el discurso de la renovación y de los rostros nuevos, como en la campaña anterior.  En estos años ha tenido un rol pasivo y de mucha negociación con el gobierno de Piñera – que a todo esto es su pariente-, no ha escatimado en asesorarse por el sector de los dinosaurios falangistas, todo ello sumado a una mesa para los mandados, donde al único que cdconsideró es a Burgos. Cornejo, por su parte, ha jugado el rol de regionalista y ha sido un crítico a las negociaciones con el gobierno, a la gestión del mismo y del presidente. Sánchez no ha abandonado su discurso de refundación al interior de la colectividad, y aunque no tiene una plataforma comunicacional, ha logrado mantenerse en lo interno.

Quizás desde hace mucho tiempo la Democracia Cristiana no brindaba una elección que a todas luces estará reñida en marzo.

La militancia esta dormida y descontenta es el escenario adverso.  Son 113 mil los inscritos en el PDC, y en la última elección para mesa nacional del 2010 solo votaron 23 mil adherentes.  Walker ganó con el 60% de los votos y la renovación nunca llegó, ‘estamos convencidos de que la Concertación mostrará la visión y la capacidad para soñar y volver a interpretar a una nueva mayoría social y política de Chile’, palabras que en estos años se las llevó el viento.

Sin embargo, hoy el escenario es distinto. El sector más fuerte de la DC que lo respaldó en el 2010 esta con Cornejo, los guatones y los chascones van unidos, en la misma lista. Se nota más cohesión y menos improvisación.

El desafío de estos candidatos debe ser mayor, los enfoques deben ser otros, quizás lo que se abandonó en estos años: las regiones, los contenidos, la programática, los acuerdos, las bases, sus dirigentes, sus profesionales, la convicción, los valores, la unidad partidaria, el comunitarismo, la gente y la realización de un VI Congreso ideológico que, sin duda, jugará un rol fundamental en esta campaña interna.

Cuando se olvida el eje, no hay carta de navegación posible. Quizás hay que poner pausas para la reflexión verdadera. Las reelecciones siempre traen sabores amargos. Es bueno recordar la reelección de Soledad Alvear cuestionada porque nunca logrado sacarse la sombra del Gute y la de Adolfo Zaldivar que terminó toda en su casa y el como embajador del gobierno de la derecha.

El festín del triunfo demócrata cristiano de las municipales es el trabajo principal de sus bases, por lo que se está lejos aún de poder celebrar y de mirar con dignidad su pasado. Aquel  que siempre mencionan radicado en la lucha de los derechos humanos, de los trabajadores, de sus valores humanistas cristianos. De sus líderes Tomic, Frei Montalva, Leighton, Bustos, Palma o Huepe. Quizás en estas elecciones encuentren por fin una mesa de representantes con la que logren ser interpretados y escuchados, con la que quizás el país les vuelva a creer.

Finalmente, la DC se ha llevado la agenda en la política nacional de este iniciado 2013 y ha enseñado a los partidos políticos de participación y democracia. Sólo le queda por aprender con estos tresmosqueteros que está bien de elecciones, y que ya tiene que desarrollar propuestas concretas, estrategias claras de conducción, atreverse a debatir los temas valóricos, políticos y sociales, alinear a sus parlamentarios y recuperar la credibilidad, para poder ostentar a conducir el país.

 Columna Publicada en el El Post 16/02/2013

El Gabinete del Presidente

En estos años, hemos apreciado cómo el gabinete del actual Presidente Piñera, ha causado algunos estragos ante la opinión pública, debido a sus estrategias descalificatorias hacia parlamentarios, ciudadanos, trabajadores, dirigentes, estudiantes e incluso hacia los ex-presidentes.

La armonía y el respeto no han sido el pie derecho del actual gabinete ministerial, aunque nos hacen sonreír por sus palabras y vocablos poco prudentes con una frecuencia que no da para bromas. Pero en lo real, ¿cuál es la labor de un Ministro? A ratos pareciera que se olvidó su función o quienes la ejercen la desconocen.

Foto Agencia Uno
Foto Agencia Uno

Hasta ahora la estrategia más recurrente ha sido encauzar toda responsabilidad al gobierno anterior o a los gobiernos anteriores, olvidando proyectar en el último año de ‘gestión sus propios logros’.

Con esta estrategia política también logran -creen- que sus propias ineptitudes pasen desapercibidas ante la opinión pública, y como ello no ocurre lo que sí sucede es que tienen al actual Presidente y al Gobierno en un mal pie en su credibilidad y liderazgo, no solo en Chile sino ante el mundo.

Sin duda, hoy tenemos ministros y ministras descontrolados y en crisis permanente, que desde el inicio del Gobierno han ayudado a solventar una candidatura presidencial ausente. Lo han tenido todo: Una oposición desunida y enfrentada, sin temas y, peor aún, sin agenda propia. Pero por otra parte, la mejor oposición viene de sus propias filas y partidarios, o a esta altura de sus ex-partidarios ya que en un año eleccionario cada uno vela por llegar a la meta de sus intereses personales y no de los colectivos, en especial cuando se ve que los colectivos no tienen puerto al que arribar.

A resultado evidente también, que los ministros han mostrado una agenda propia, y discursos políticamente poco correctos de los que se han debido retractar en más de una ocasión. Quizás la pregunta más recurrente a esta altura ha sido dilucidar ¿quién ordena el gabinete? El rol que debiera ocupar el Ministro del Interior no parece estar orientado por una estrategia concreta y coherente, salvo el reiterar la culpa a los pasados gobiernos. Las intervenciones sorpresas de sus pares en áreas como Trabajo, Salud, Sernam, Economía, Defensa, Energía, etc. y estos evidentes contrapuntos se viralizan por las redes sociales y los medios convencionales. Sumado al rol de una vocería que debe traspasar lo que piensa el Ejecutivo que se opaca al no tener un rol político táctico. Peor aún, por no consolidar y emitir un discurso/mensaje constructivo para la opinión pública.

En definitiva, en tres años su estrategia comunicacional más creativa ha jugado solo una carta, la del 27-F y la responsabilidad política que le compete a la ex-Presidenta Bachelet. Ante la manipulación de la información hay que aclarar que responsabilidad política es el rol de conducción que le compete a todo Presidente. Bachelet la asumió como corresponde en una declaración voluntaria que realizó del caso y que fue filtrada a los medios. Por lo tanto, es irresponsable juzgar o exigir a Bachelet que pida perdón cuando la jueza ha dicho que no hay responsabilidad penal en lo que a ella le compete.

Estratégicamente, los ministros –todos- han contribuido a potenciar y realizar la campaña política presidencial más económica de la historia con una candidata que es invisible, es más, a la fecha aún no es candidata, y que hoy tiene la mayor opción de ganar en noviembre. Se olvidaron que es la ciudadanía la que hace juicio político y la mantiene con más del 75% de aprobación desde su salida.

No hay que perder de vista que los ministros responden a colaborar con el Presidente en las temáticas designadas, pero también a asesorarlo, es su rol político y técnico. Entonces la falla es clara: Hoy tenemos un Presidente que actúa solo y ministros que solo obedecen o que se salen de sus cabales, llevando al fracaso a una gestión. Por parte del gobierno anterior, el exceso de confianza de sus ministros llevó a una encrucijada con un gabinete que no tuvo respuestas para el Presidente ante una catástrofe, como fue la del 27-F.

Culpar a Bachelet de muertes que escapan a cualquier Presidente de turno y mirar solo el pasado, es tan paupérrimo cuando no se puede hablar del presente y del futuro del Gobierno propio.

Con todo, lo cierto del 27F es que aún las zonas y familias afectadas siguen sin reconstrucción, sin empleo fijo y que muchos hogares han perdido los beneficios previstos inicialmente. El gobierno ha manipulado las cifras y en varios lugares se ha dado por concluida su labor, al menos en el papel, porque lo observado en terreno es completamente diferente. La finalidad es eludir sus responsabilidades al no ser capaces de haber creado en estos años un canal de modernización que dé respuestas y prevenga eventuales desastres naturales.

Responsabilizar a los Presidentes en todo nos lleva también a exigir que los ministros se comporten a la altura, y no como marionetas del Primer Mandatario, asumiendo como único rol el descalificar o evitar las responsabilidades, dejando atrás la lealtad del cargo asumido que es, antes que nada, con el país. No hay que olvidar que gobernar es un trabajo en equipo y que se supone, tiene a los mejores, por lo menos en el gabinete del Presidente.

Columna publicada en El Post 08/02/2013

La cumbre de los 33 y los 27

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A pocos días que se reúnan los líderes de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe – Unión Europea, CELAC – UE, con un total de 60 jefes de Estado desde Angela Merkel a Raúl Castro, la noticia se ha centrado en la figura de Castro, el actual mandatario cubano. Poco o nada se ha dicho de las temáticas que se tratarán en esta cumbre política y empresarial, la más grande a realizarse en Chile.

Quizás, resulta a esta altura anecdótica la figura del dictador cubano, que deberá presidir esta cumbre, ya que el CELAC, entre sus objetivos destaca en el primer punto: ‘Reafirmar que la preservación de la democracia y de los valores democráticos, la vigencia de las instituciones y el Estado de Derecho, el compromiso con el respeto y la plena vigencia de todos los derechos humanos para todos, son objetivos esenciales de nuestros países’.

Paradójico, pero por un lado, hay quienes sienten admiración por los Castro e inclusive ven luces. Otros sienten repudio total por la violación a los derechos humanos que ocurre en el país caribeño, o la protección que da a quienes los han violado en Chile y se asilan, como lo sostiene la UDI, y la solicitud de poner en la agenda en esta cumbre el caso del Senador asesinado Jaime Guzmán.

Para otro sector de izquierda, Cuba fue el país que los cobijo en dictadura, e inclusive en el caso del candidato presidencial de la derecha RN, Andrés Allamand, permitió la rehabilitación de un hijo. Para los Demócratas Cristianos abre heridas como la del fallecido Oswaldo Payá,muerto en dudosa circunstancia, o los presos políticos que aún mantiene. Sentimientos encontrados varios que, sin duda, hacen presagiar se vivirán días tensionales para todos los sectores políticos en nuestro país.

Lo concreto es que este encuentro tiene por finalidad impulsar agendas de integración,  promover la cooperación, crecimiento económico con equidad y el desarrollo sustentable, aunque ninguno de los países miembro del CELAC – los 33, como los mineros-, comprenda o aplique bien el concepto de sustentabilidad. Pero se lee bien. Sumado a la justicia social y respeto entre países.

A este se agrega la IV cumbre empresarial CELAC-UE, encuentro que traerá a los líderes del poder económico – casi 800-, organizada por El Mercurio y la CPC, (Confederación de la Producción y el Comercio). Donde se abordaran temas en inversión como prioridad. Inversión en medio ambiente y  desarrollo sustentable, crecimiento económico; inversión en pequeña y mediana empresa, inversión en desarrollo del capital humano.

Sin duda, la jornada concentrará la mirada internacional y mediática en estos días y será el centro del lobby político y agendas bilaterales.

El desafío más grande para Chile en esta cumbre, radica en que líderes políticos y empresariales, puedan por fin concretar más que proponer en materia de energía y diversificación de la matriz; fortalecer los programas sociales de erradicación de la pobreza; ampliar la mirada y aprender de los pares en el acceso gratuito a la educación, salud y la cultura; diseñar propuestas en la equidad de género y participación de la mujer, ampliar las políticas de conectividad, además de ciencia, tecnología y medio ambiente. Así como dar mayor énfasis a la modernización de  respuestas y prevención en canales de desastres naturales.

En un año de elecciones presidenciales, no se puede perder la mirada a estos temas, y a esta jornada, que ocurre cada dos años con los 33 de Latinoamérica y el Caribe, desde 2010, y es la primera que suma a los 27 de la Unión Europa.

Hoy cuando el liderazgo esta en cuestionamiento en Chile y el mundo, veremos a los ‘líderes’ de Latinoamérica, el Caribe y Europa en plena acción para fortalecer las alianzas estratégicas. Y en nuestro país. No dejando de lado que, a los ojos del mundo, será un dictador quien encabece una cumbre que promueve la democracia y el respeto a los Derechos Humanos.

Columna publicada en El Post 24/01/2013

Escenario B, Bachelet no va

Las cartas están tiradas.Con el abanderad@ presidencial de la Democracia Cristiana, se ingresa a la competencia para las primarias presidenciales del próximo 30 junio. 

De este modo, con izquierdas y derechas en competencia,  hay un solo factor que provoca el mayor resquemor en los candidatos, y es el silencio de la ex presidenta Bachelet. Ya sabemos que ella hablará en marzo. Sin embargo, el ruido de un escenario B es el mayor desafío: ¿Qué pasa si Bachelet no llega en marzo?

Esta posibilidad ya viene escuchándose hace varios meses desde el circulo más íntimo y familiar de la ex-mandataria, escondido entre el constante agobio y el aprovechamiento político que realiza la derecha y la prensa también de derecha respecto de su actuación en el fatídico 27F.

Entonces es ahí, ante la duda del regreso, que tiene sentido continuar con la campaña basada en la descalificación de un capítulo doloroso para el país para enlodar la imagen de una ex-Presidenta que cuenta con el prestigio y reconocimiento internacional, además de miembro de la organización más importante del mundo, sumado al cariño y reconocimiento también de su gestión que hace la mayoría del país.

Por lo tanto, la pregunta del para qué regresar resulta natural.   La menor complicación previsible es que deba ir a primarias sin duda. No obstante, si Bachelet no regresa, como dice la canción, “cambia, todo cambia”.

Como la finalidad sigue siendo sacar al gobierno de la derecha, empieza a circular el rumor para una nueva estrategia; el retorno de Ricardo Lagos Escobar.   Claro, se analiza, por eso la figuración que está teniendo en el último tiempo.

Frente a la compleja situación que crearía el Plan B, el nombre de Lagos quedaría ubicado de inmediato en la categoría del favorito.   Conociendo a los partidos políticos opositores y frente a la necesidad de armar un nuevo plan estratégico con otros candidatos que den la misma potencia de Bachelet, el primer nombre es del ex mandatario. También se ha barajado el de Insulza, con lo que PS y PPD quedan en primera línea. ¿Pero qué harán DC y PR?

El hambre político se desataría en grande. José Antonio Gómez ha sido el primer damnificado porque no ha logrado potenciarse ante la opinión pública como un candidato competitivo pero de todos modos ¿cuánto pesan los radicales hoy?

Y por parte de la DC, si el candidat@ no enciende en este eventual nuevo escenario, tendrán que ser tácticos. Es decir, estarían en una opción real de retornar con su mejor carta para la Presidencia de la República, por tanto barajar otra alternativa, la más creíble, la más reconocida por la gente, la más competitiva y con quién se alinearía a la militancia en una primaria. Este sería el minuto de la actual Senadora Soledad Alvear.

Con todo, para la derecha la situación seguiría siendo compleja, ya que la fuerza de Lagos está con su público objetivo de los empresarios y Alvear llega a la centro derecha, por lo que, se complica la competencia electoral de Golborne (UDI), si Allamand (RN) no repunta. Aunque la aspiración es lograr el 40% la carta que lleven es fundamental. El actual Presidente Piñera será fundamental en ello, ya que el rumor dice es potenciar un eventual retorno al 2018.

Inclusive los candidatos independientes deberán definirse o rearmarse.  Parisi y Jocelyn Holt ¿a dónde se irán o con quién?… Y a Velasco ya no le servirá el “voy”, por que ya no vendrá.

Este inesperado ‘escenario B’ ocasionaría una competencia fuerte, como las de antaño y una primaria en cada sector disputada voto a voto. Pero también puede pasar que se llegue a un acuerdo en la Concertación, ya que el único fin que debe primar para este grupo es que no retorne un gobierno de la derecha.  ¿Serán capaces los partidos de delinear un diseño estratégico nuevo y visionario, encauzado en un bien común,  si su mayor carta no vuelve?

Finalmente, el desafío está en reencantar con un programa, equipos y campaña que sean creíbles, y no pasa por rostros, ni la web 2.0. Ahí reside la falencia de todos. Ya pasó el primer bochorno con el candidato de la UDI Laurence Golborne y su es posible,  por lo que, es probable que nos sigamos deleitando con las campaña 2.0 de los candidatos.

Sin duda, estas elecciones presidenciales 2014 se están poniendo entretenidas. Nos han sacado sonrisas y se han sonrojado tod@s los candidat@s, la imaginación es amplia, pero el ‘escenario B’ mejor lo hablamos en marzo.

¡Todo es posible!

Columna publicada en El Post 21/01/2013

Sobrevivir al 2011

Varios son los desafíos que deja este negro 2010.   Sin lugar a dudas este marcará la historia ante tanto acontecimiento desde las elecciones presidenciales y el triunfo de la Derecha con Sebastián Piñera, pasando por el terremoto-maremoto, los mineros, el mayor accidente de bus visto en los últimos años, sumado a la imagen de los reos fallecidos en tan nefastas circunstancias, que han ocasionado, como siempre, culpabilidades y acusaciones de unos y de otros.

“Sobrevivientes al 2010” sería una buena novela para algún escritor. Sin embargo, el desafío lo centraremos a cómo sobrevivir políticamente el 2011.

Los partidos políticos son los grandes  damnificados del año que se va. No lograron sintonizar ni fortalecer su credibilidad. Todos con recambios en sus directivas y haciendo alarde de nuevos liderazgos, cuestionados a ratos y empoderados tarde, mal y nunca.  Por otra parte, agotaron el discurso del pasado sin la posibilidad de abrirse a un debate sobre ideas de actualidad y futuro, no logrando plasmar una estrategia comunicacional efectiva con la opinión pública. Sus debates fueron contradictorios, a ratos burdos e insistieron en no aprender o no saber utilizar las herramientas modernas de la comunicación, como Twitter y Facebook, por creer que todo lo que hacen es de interés, sin atender las necesidades de la ciudadanía.

Vamos por parte, a propósito que varios partidos darán cuenta de sus logros a la prensa, a modo de cuenta pública que están tan de moda. Este año fue “ni fu ni fa” para las partidos pequeños: un PRI cada vez más debilitado, con un presidente joven pero sin protagonismo, como el diputado Pedro Araya.  Atrás quedó la imagen de los imponentes Jaime Mulet y Adolfo Zaldívar. Por otra parte, quedó a medias el PRO de Marco Enríquez, quien brilló por su ausencia durante el año y sin representación en cargos de elección popular.

No puedo dejar de mencionar a los PC, que han visto la luz tras largos años de lucha contra la exclusión, permitiendo instalar el debate sobre  cambios al sistema binominal. Su ventaja hoy día tener representación parlamentaria y municipal. Quizás el más beneficiado del año es el MAS encabezado por el díscolo senador Navarro, quien supo capitalizar noticias y marcar una agenda, buena, mala o regular, permitiéndole instalar el nombre de su partido.

Entre los poderosos y quienes se vanagloriaron con su triunfo en enero, como la UDI y RN, ambos con presidentes Larraín, y con poco protagonismo del timonel Coloma, agotados y más anclados en los ‘80s, ambos salieron trasquilados por cuotas de poder en representación gubernamental, ya que el gobierno no es de ellos sino del Presidente Sebastián Piñera, y no supieron evitar la chimuchina natural en cualquier oficialismo.

En la Concertación tenemos al PR (¿existen?), sumados a un PS cuyo presidente Andrade salió mal parado por votar con el Gobierno en el reajuste del sector público.   Una DC con Ignacio Walker a la cabeza que no logra imponer su retórica, ni definir si es de centro izquierda o de centro derecha, ni convencer que es el partido de la clase media y trabajadores, con planteamientos que, a ratos, han confundido hasta a su propia militancia.  Por último, queda el PPD con la única mujer presidenta Carolina Tohá, sobreviviente al machismo que impera en la concertación, fue el que cumplió regularmente el rol fiscalizador de oposición, aún cuando no ha logrado contener la ansiedad de Girardi, que por cierto, tiene agenda propia.

En resumen, los partidos chicos se han dejado querer, pero sin capitalizar seguidores, no ajenos a un futuro incierto; la Alianza no ha sabido empoderarse desgastándose en temas valóricos propios de su esencia conservadora, peor aún, no brillan perteneciendo al Gobierno; y la concertación no ha logrado ordenar su discurso y propuestas de fuerza opositora. Las encuestas ya les pasaron la cuenta a todos.

Con todo, para el 2011 el desafío es sobrevivir, mantener y mejorar sus posiciones, lo que será difícil porque ya se debe pensar en las elecciones municipales del 2012, que miden liderazgos locales y no dan cuenta del peso de los partidos.   La estrategia ineludible debe apuntar a construir y fortalecer ideas de país, centrar el debate en la demanda ciudadana y posibilitar el recambio generacional.

En cuanto a los rostros de esa campaña, es obvio que unos y otros querrán fotografiarse con Bachelet o Golborne, y el sector que logre mejores resultados será el que enfrente para el 2013 con apuestas parlamentarias claras y un/a candidato/a presidencial al 2014 de sus propias filas. Dicho sea de paso, los mejores nombres suelen quemarse cuando se les levanta con anticipación, así que a cuidarlos. Se vienen años complejos, de grandes apuestas y decisiones.

Como deuda del 2010, para con los electores quedan el voto voluntario y electrónico, además del sufragio de los chilenos en el extranjero, y el cambio al binominal. De igual modo, con la ciudadanía queda la deuda de las políticas públicas y leyes entrampadas que van en directo beneficio a las mujeres, hijos y  trabajadores. No dejando de lado la persistente desconfianza respecto de políticos que no cumplen sus promesas, que se olvidan de las bases partidarias, que insisten en debates de bajo nivel y preocupaciones que parecen tener más fines personales que colectivos.

Columna publicada en El Post 30/12/2010

Agregados culturales: ¿cuotas por amiguismo?

En nuestro país, el puesto de agregado cultural y de prensa es uno de los nombramientos públicos menos publicitado en los medios. Ello, hasta que se nombra a algún o alguna representante del mundo de la Televisión que causa un gran ruido en la ciudadanía.

A propósito de Alejandro Chávez (“Chavito”), el nombre elegido como representante de la cultura de Chile en Ecuador, se ha generado y abierto un debate importante en el acontecer nacional que es muy bien recibido por los gestores culturales,  respecto de la forma en que se nominan los cargos que influyen en la proyección e intercambio internacional de nuestra lengua, artistas y expresiones culturales, así como la política de comunicación y difusión de Chile en el país donde se ejerza la función.

¿Cuoteo o amiguismo? Si bien se ha criticado mucho esta forma de operar  en el pasado, el actual gobierno no quedó atrás de esta práctica, sin cumplir su propósito de cambiar el switch y poner un atajo en la mesa de negociaciones, exigiendo profesionales de los cargos, sean o no de confianza de las autoridades de turno.

En palabras del actual Presidente, durante la campaña “La cultura no puede restringirse sólo a los paneles de expertos, a quienes por cierto agradecemos el valioso apoyo que seguirán brindando”.  Difundir la cultura en el exterior va de la mano de la imagen país, por lo que es todo un desafío definir el perfil de un agregado de cultura, el cual han ejercido principalmente escritores e intelectuales.

En Chile intelectuales quedan pocos y los recambios son buenos. A las nominaciones de agregados culturales se han ligado profesionales y gestores del mundo de las artes visuales,  escénicas, audiovisuales, música, letras, gestión cultural y funcionarios de carrera de la cancillería en el área. Ellos han enaltecido las relaciones e intercambios culturales, proyectando una gran imagen en los lugares designados y logrando importantes acuerdos para dar a conocer a nuestros artistas, escritores, pintores, nuestras raíces y patrimonio nacional.

No se debe menospreciar a la cultura y los que la hacen, ya que esta área representa en Chile el 1.3 del PIB, convirtiéndola en un sector prioritario para las políticas e instrumentos del Estado. Al realizar una gestión cultural y difusión de calidad en las misiones en el exterior, se posibilita un aumento de estas cifras e innumerables beneficios.

De esta forma, la “cultura”, a veces vapuleada como una explosión de eventos, hoy vive una crisis que traspasa las ideologías políticas. Es en ese entorno donde se deben aunar criterios, ya que es la que mejor representa la idiosincrasia chilena por ser el reflejo del pueblo. Escoger a sus representantes no debe pasar por cuoteos o amiguismo.

Sobre todo, son las competencias las que deben primar a la hora de enviar y escoger a un profesional a un cargo tan importante, que es parte de las relaciones internacionales y económicas, tanto para el país como para sus creadores.

Columna Publicada en El Quinto Poder 2 Agosto de 2010