Economía

La cumbre de los 33 y los 27

celac-619x348

A pocos días que se reúnan los líderes de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe – Unión Europea, CELAC – UE, con un total de 60 jefes de Estado desde Angela Merkel a Raúl Castro, la noticia se ha centrado en la figura de Castro, el actual mandatario cubano. Poco o nada se ha dicho de las temáticas que se tratarán en esta cumbre política y empresarial, la más grande a realizarse en Chile.

Quizás, resulta a esta altura anecdótica la figura del dictador cubano, que deberá presidir esta cumbre, ya que el CELAC, entre sus objetivos destaca en el primer punto: ‘Reafirmar que la preservación de la democracia y de los valores democráticos, la vigencia de las instituciones y el Estado de Derecho, el compromiso con el respeto y la plena vigencia de todos los derechos humanos para todos, son objetivos esenciales de nuestros países’.

Paradójico, pero por un lado, hay quienes sienten admiración por los Castro e inclusive ven luces. Otros sienten repudio total por la violación a los derechos humanos que ocurre en el país caribeño, o la protección que da a quienes los han violado en Chile y se asilan, como lo sostiene la UDI, y la solicitud de poner en la agenda en esta cumbre el caso del Senador asesinado Jaime Guzmán.

Para otro sector de izquierda, Cuba fue el país que los cobijo en dictadura, e inclusive en el caso del candidato presidencial de la derecha RN, Andrés Allamand, permitió la rehabilitación de un hijo. Para los Demócratas Cristianos abre heridas como la del fallecido Oswaldo Payá,muerto en dudosa circunstancia, o los presos políticos que aún mantiene. Sentimientos encontrados varios que, sin duda, hacen presagiar se vivirán días tensionales para todos los sectores políticos en nuestro país.

Lo concreto es que este encuentro tiene por finalidad impulsar agendas de integración,  promover la cooperación, crecimiento económico con equidad y el desarrollo sustentable, aunque ninguno de los países miembro del CELAC – los 33, como los mineros-, comprenda o aplique bien el concepto de sustentabilidad. Pero se lee bien. Sumado a la justicia social y respeto entre países.

A este se agrega la IV cumbre empresarial CELAC-UE, encuentro que traerá a los líderes del poder económico – casi 800-, organizada por El Mercurio y la CPC, (Confederación de la Producción y el Comercio). Donde se abordaran temas en inversión como prioridad. Inversión en medio ambiente y  desarrollo sustentable, crecimiento económico; inversión en pequeña y mediana empresa, inversión en desarrollo del capital humano.

Sin duda, la jornada concentrará la mirada internacional y mediática en estos días y será el centro del lobby político y agendas bilaterales.

El desafío más grande para Chile en esta cumbre, radica en que líderes políticos y empresariales, puedan por fin concretar más que proponer en materia de energía y diversificación de la matriz; fortalecer los programas sociales de erradicación de la pobreza; ampliar la mirada y aprender de los pares en el acceso gratuito a la educación, salud y la cultura; diseñar propuestas en la equidad de género y participación de la mujer, ampliar las políticas de conectividad, además de ciencia, tecnología y medio ambiente. Así como dar mayor énfasis a la modernización de  respuestas y prevención en canales de desastres naturales.

En un año de elecciones presidenciales, no se puede perder la mirada a estos temas, y a esta jornada, que ocurre cada dos años con los 33 de Latinoamérica y el Caribe, desde 2010, y es la primera que suma a los 27 de la Unión Europa.

Hoy cuando el liderazgo esta en cuestionamiento en Chile y el mundo, veremos a los ‘líderes’ de Latinoamérica, el Caribe y Europa en plena acción para fortalecer las alianzas estratégicas. Y en nuestro país. No dejando de lado que, a los ojos del mundo, será un dictador quien encabece una cumbre que promueve la democracia y el respeto a los Derechos Humanos.

Columna publicada en El Post 24/01/2013

CNTV y TV Digital un paso más

Cada 25 años en nuestro país se legisla sobre TV. Por eso ha resultado muy importante la discusión en torno al actual proyecto de ley de la TV Digital y que el tema sea analizado a fondo y en todas sus aristas para definir la TV que queremos los próximos 30 años para un país como Chile.

Uno de los puntos que se ha tratado con mayor cuidado reside en las indicaciones y cambios respecto de quien velará por el bienestar y resguardo de la TV, es decir el Consejo Nacional de Televisión (CNTV), su composición y atribuciones.

Para que se entienda con claridad, el CNTV debe velar por el debido uso del lenguaje, la diversidad y el fomento de la educación. Estamos claros en que uno de los aspectos más delicados que se esta discutiendo es la entrega de concesiones por parte de esta entidad, pero no hay ninguna indicación o términos de referencia que señalen los requisitos que se puedan pedir siendo que este aspecto es fundamental para asegurar la existencia de una TV cultural, educativa y pluralista dentro de la oferta de programática. Como lo hemos señalado anteriormente en El Post – TVD tú derecho, tú TV- aún no se debate siquiera que se entiende por estos conceptos, lo que ameritaría que la calidad de “suma urgencia” con que el Ejecutivo ha calificado la tramitación de este proyecto sea cambiada para poner el tema en la mesa y que la Comisión del Senado que compete se haga cargo de su estudio y pueda reflexionar mejor lo que le conviene a las futuras audiencias.

Dicho de otro modo, las 4 horas de programación cultural que se pretenden incorporar por ley, de acuerdo al CNTV, no es relevante en la TV abierta. Y en honor a la verdad, por eso los canales prefieren pagar multas o aplicar la norma de manera mañosa. Primero porque según ellos la cultura no les reporta ni en recursos ni en rating. Segundo, pasan la programación por cumplir la ley a horas de baja audiencia. Y tercero, no han sabido rentabilizar programas culturales y educativos. Por estos motivos, la discusión seguirá siendo técnica a pesar de que debería ser un aspecto central de la nueva norma.

Se ha insistido mucho en que además el proyecto debe asegurar la gratuidad y la pluralidad en el otorgamiento de las concesiones y reservar espacio en el espectro a los canales comunitarios y regionales, que son fundamentales a la hora de entregar programación que va arraigada en el patrimonio inmaterial y cultural en distintos puntos del país. Junto a esto se fomenta la oferta televisiva.

Que la ciudadanía se informe es una obligación y, para que quede más claro, es bueno recordar que el organismo fiscalizador de la TV, es decir, el CNTV está compuesto por su presidente, que es elegido libremente por el Presidente de la República y dura en el cargo lo mismo que quien lo designó, es decir cuatro años; y por otros diez integrantes propuestos por el Presidente de la República al Senado, aprobados por la mayoría absoluta de sus integrantes. Estos últimos “deben ser personas de relevantes méritos personales y profesionales”, tales como ser Premio Nacional en cualquiera de sus menciones, miembro de alguna de las Academias del Instituto de Chile, ex parlamentario o ex ministro de Corte, profesor universitario, director o rector de colegios de enseñanza media de reconocido prestigio nacional o ex oficial general de las FF AA o Carabineros de Chile y duran ocho años en el cargo.

Esta forma de integrar el CNTV corresponde al propósito de que quienes accedan a esta responsabilidad sean personas inmunes a la contingencia, sin perjuicio de que tengan sus propias identidades políticas, ideológicas y religiosas.

La definición del CNTV se hizo teniendo como referencia los directorios de la BBC y la RAI. Un criterio similar se tuvo respecto al directorio de TVN para que su composición fuera pluralista. Esta característica del CNTV es importante dadas sus facultades, tanto de supervigilancia sobre los canales de TV, sancionado a aquellos que no cumplen con el correcto funcionamiento –que siendo la de mayor visibilidad no es la más importante-, la de otorgar concesiones (en la que los aspirantes debieran presentar su proyecto de programación, deben tener una duración máxima de ocho años y ser gratuitas), la de discernir sobre fondos concursables y realizar estudios sobre la TV.

Es a través de este organismo que se entrega una gran parte de los subsidios para el financiamiento de la producción audiovisual televisiva, de productoras independientes y de televisión en Chile. Es bueno apuntar que los canales que más transmiten cultura se encuentran en la TV por pago. Quizás deba discutirse también la entrega de fondos a estos, ya que es un dato real que el 60% de los hogares accede a esta TV y que los niños y jóvenes pasan largas horas por TV de los cableoperadores.

Con todo, se puede decir que en términos generales el modelo ha funcionado bien, desde el momento que la gran mayoría de sus decisiones son unánimes. Sin embargo, han surgido algunas críticas porque el pluralismo se refleja en el ámbito político pero no en otros aspectos, como el social, cultural o étnico.

Por eso, en el actual proyecto de ley sobre el CNTV, que discute el Congreso, se puede avanzar en esta materia incorporando también otras variables, como son la de expertos en el tema o representantes de movimientos sociales o ciudadanos.

Este podría ser un nuevo paso en el perfeccionamiento de este organismo tan importante para el funcionamiento de la TV, y por ende, para el ejercicio de la libertad de expresión y de la democracia en nuestro país.

Jorge Donoso, Periodista. Ex Director del CNTV (2001 – 2010), Ex Presidente del Directorio de TVN (1992 – 1994) y ex Presidente del Colegio de Periodistas.

Columna publicada en El Post 05/2011

TV digital tú derecho, tú TV

TV = Educación = Cultura

En las próximas semanas se retoma la agenda legislativa y particularmente el Proyecto de Ley de TV Digital (TVD) en la comisión de Transporte y Telecomunicaciones del Senado. Un rol fundamental jugará la mesa ciudadanía y TV Digital para abrir el debate en beneficio de la sociedad.

La misiva es la inclusión de once propuestas claves, prudentes si consideramos que la televisión es el medio comunicacional más influyente en la población y que solo a través de TVN llega a 8 millones de televidentes en todo Chile. Con la finalidad de cambiar el modelo de la Televisión se pretende dar conciencia a la cámara alta acerca de la importancia de incluir: Transportador público; Composición CNTV y TVN; Obligación cable-operadores; Mecanismo de concesión comunitaria; Única concesión obtenida; Espectro comunitario; Reconocimiento Legal; Porcentaje producción independiente; Fomento a la cultura; Gratuidad y libre recepción y Usos sociales de televisión digital. (http://www.ciudadaniaytv.cl)

Ahí  radica la importancia de revertir la discusión para enviar el proyecto de ley a la Comisión de Cultura, Educación, Ciencia y Tecnología del Senado y quitar la “suma urgencia” por parte del Gobierno.

Hay que dar la mirada estratégica de la TV del siglo XXI proyectada a 30 años, por lo que este PL debe abarcarse desde lo cultural, político, social y económico.

Sin embargo, desde la política la discusión se ha centrado más en asuntos técnicos, que en los contenidos y programación de la futura TVD. Un punto clave para preguntarse ¿Qué televisión necesitamos para generar un país más inclusivo?

Ante lo anterior se debe insistir que hasta hoy no especifica definiciones concretas respecto del significado de “cultura, producción cultural, programas educativos, canales culturales”. Además de recordar que no esta asegurada la gratuidad como se ha señalado anteriormente en el Post. (1, 2, 3, 4)

Pero ¿Por qué yo ciudadano común y corriente, que no soy ni productor audiovisual ni potencial dueño de una concesión, me tendría que interesar lo que pase o no con esta televisión digital?

No es fácil convencer o hacer ver que el terreno de lo digital es un tema de interés público y también de su interés particular. Tal vez si le decimos que usted deberá preparar su bolsillo y presupuesto para pagar por ver partidos de fútbol de alta convocatoria, el final de la teleserie o el reality show de turno, puede que entienda cómo podría impactarle el proyecto de ley de TVD si sigue como está. Sin embargo creemos que el análisis tiene que hacerse con un poco más de altura de miras.

Cuando hablamos de exigir un mejor tipo de televisión digital de libre recepción para recibir en nuestros flamantes televisores HD, tiene que ver también con exigir un mejor trato y relación con quienes nos dan esos contenidos: queremos ver ocio y evadirnos al final del día no sólo con películas y miniseries envasadas, inclusive  con más de los mismos reality show o queremos ver series y documentales nuevos e innovadores que despierten nuestra curiosidad.

Tiene que ver con darnos cuenta que el sistema de medios que tenemos es reflejo de la sociedad en que vivimos, de la democracia que hemos construido, pero sobretodo tiene que ver con no se acabe la promesa de interactividad y participación que implica la tecnología digital.

Se trata de “la” oportunidad para participar activamente y creativamente en esa nueva forma de hacer televisión, de hacer relatos e historias que dan cuenta del país que somos, la ciudad en que vivimos, la comunidad en que habitamos.

La TV Digital es tú derecho, tú TV y desde  la sociedad civil se confía en que esta ley abrirá espacio a nuevos operadores comunitarios, locales y regionales. El hecho de que los ciudadanos organizados, comiencen a generar contenidos propios que reconozcan la diversidad y especificidad de las necesidades locales es un pie forzado para la democratización de los medios. Así como de una garantía de acceso a la información, que permite romper el cerco que hoy impone el oligopolio de medios existentes en el país.

Por otra parte, la obligación de que un porcentaje de la programación de los nuevos medios se refiera a educación, cultura y comunidad es consistente con la urgencia de mejorar la calidad de la televisión chilena. Que de paso demanda, provoca y emplaza a los actores sociales a participar en la construcción de sus contenidos.

El debate es de todos, la responsabilidad hoy se torna política, citando a Valerio Fuenzalida en su libro Televisión abierta en América Latina, “existen actores sociales que intentan asignarle a la audiencia un “deber ser” frente a las emisiones televisivas, un comportamiento ideal acerca de los programas que debería seleccionar para ver”.

Con todo, queda confiar que una televisión construida desde los ciudadanos genere mayor densidad y calidad de la democracia en Chile. La posibilidad de competir con contenidos propios y hacer frente al discurso dominante, permite no sólo un equilibrio de voces, sino también auditoría ciudadana y vigilancia social sobre el poder político y económico.

Aún queda debate, esta en las manos de los senadores el garantizar una adecuada participación ciudadana en la discusión de esta ley. De eso se trata, a fin de cuentas, esta gran revolución de lo digital: dejar de ser espectadores pasivos y tomar un rol activo y creativo en la forma en que generamos a la información, comunicación, educación, cultura, entretención entre todos y para todos.

Este post fue realizado en conjunto con integrantes de la mesa de ciudadanía y TV Digital:  Paty Peña (ICEI) e Ignacio Iriarte (ACCION)*

*Paty Peña: Periodista. MSc en Communication, Information and Society, The London School of Economics and Political Science. Académica de la Escuela de Periodismo del Instituto de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile – ICEI

Ignacio Iriarte: Periodista y Magíster en Desarrollo y Comportamiento Organizacional, Universidad Diego Portales. Encargado de comunicaciones ACCION

 Columna publicada en El Post 29/04/2011

TV Digital: Otra ley errada

Estas semanas la discusión de la agenda pública y medios de prensa la coparon los curas, la iglesia, Karadima, Minvu y Kodama. Poco y nada se ha dicho en los medios acerca de otro gran abuso para los ciudadanos sin exclusión, una ley que tendrá impacto en todo Chile y traerá más de algún cuestionamiento: El proyecto de ley (PL) de la TV Digital (TDV).

Para el trámite legislativo en el Senado, se decidió solo enviar el proyecto a las comisiones de Transportes y Telecomunicaciones y Hacienda, omitiendo a la Comisión de Cultura, Educación, Ciencia y Tecnología. Destaco lo anterior por la importancia y relevancia del PL que, a todas luces, tendrá la esperada oportunidad de cambiar la TV de los próximos 30 años y que afectará negativamente a todos si se continúa con la desinformación ciudadana y erradas discusiones de forma y no de fondo.

Existió una clara negativa de parte de una mayoría parlamentaria para permitir el paso del Proyecto de Ley de TVD a una tercera y prioritaria comisión. Los puntos importantes para ésta son los de relevancia e impacto para las audiencias actuales y futuras de TV chilena, por varios puntos que no están estipulados con claridad o simplemente no se incluyen como:

1. No se ha definido ni propuesto una regulación para fomentar la educación y la cultura como fortalecimiento de la ciudadanía, ya que la TV es un gran influenciador de las audiencias. El objetivo central de la televisión, originalmente, era “educar” lo que ni siquiera se ha mencionado.

2. El Proyecto de Ley de Televisión Digital está alineado con la actual modificación de la Ley de Televisión Nacional de Chile y del Consejo Nacional de Televisión, entrampados porque solo incorporan cuoteos políticos y no la representación de la sociedad civil y de profesionales idóneos para velar por los intereses de todos los chilenos en su programación.

3. Se incorpora la reserva de 40% de parte del espectro a cultura, pero no hay una definición clara de lo que se entiende por cultura ni de los canales culturales. Entonces, y acá importa el punto, no hay cómo hacer efectiva esta reserva si no hay definiciones del tema.

4. El proyecto no estipula que las empresas de pago incorporen canales educativos, culturales y comunitarios, y que estos puedan transmitir dentro del mismo paquete de servicios, lo que implica que no tendrían los medios para su difusión.

5. No hay indicaciones para fomentar las producciones nacionales y productores independientes, lo cual daña severamente al sector más creativo de la industria, marginándolos.

6. En regiones, los canales comunitarios serán los más perjudicados con este Proyecto de Ley, dado que no se contempla su reconocimiento ni se les valida como entes informativos y educativos. Su rol es fundamental en lo local.

7. Otro punto es la gratuidad de la TVD, ya que con el texto actual ésta se cobrará.

Con todo lo anterior, pareciera que en el Senado no todas las comisiones valen lo mismo, aunque cada una tiene miembros que se suponen idóneos en los análisis, evaluación y propuestas de sus respectivas temáticas. Dicho de otro modo, si para los parlamentarios no es necesaria la Comisión de Educación, Cultura y Ciencia y Tecnología, entonces más vale suprimirla o precisar atribuciones. Así avanzarían mejor, sin entramparse en lobbys poco claros y errados de todas las partes.

Hay que comprender que el PL de la Televisión Digital no es un problema técnico, sino cultural, por lo que no hay que apurar una discusión mal hecha. Hay que solicitar al ejecutivo que quite la suma urgencia y discutir esta iniciativa en todas las aristas necesarias para dar profundidad, pertinencia y actualidad a la audiencia del sigo XXI y asegurar la democratización de las comunicaciones.

En el debate se han apreciado varios intereses creados, partiendo por el lobby que ha realizado Enrique Correa para ANATEL y que ha provocado una serie de reacciones en torno a la poca consecuencia de privilegiar intereses personales, por sobre los ciudadanos y las definiciones políticas personales.

Es preocupante ver el poco interés de la ciudadanía en torno al tema, pero a la vez el desconocimiento que existe más allá de lo técnico. Peor aún, la misma desinformación corre para algunos miembros de la cámara alta, donde se encuentra hoy el proyecto, quienes se han declarado ignorantes en torno al tema en conversaciones directas con quien escribe esta columna. Claramente, esta es una omisión importante que comenzó en el gobierno anterior con la tramitación que se inició el 2008 y la administración actual.

Ya no es la discusión técnica del plasma o LCD sin sello que usted compró antes del mundial, o del decodificador que deberá tener. Más allá del paso del sistema analógico al digital, no esta garantizada la gratuidad de la recepción.

Hay que prestar más atención si no queremos un segundo Transantiago. La discusión en el Senado se ha tornado impresentable. Frases como “es un problema técnico”, “hay que apurarse porque habrá un apagón digital”, “ya se discutió todo”, rayan en la poca consecuencia y nada de estudio de quienes están para velar por usted y por todos los ciudadanos del país. Y todo eso saldrá a la luz cuando las ilusiones ciudadanas se desplomen.

Actualmente existen señales de prueba que se entregan de manera gratuita por el Estado -con recursos que usted financia con sus impuestos- pero los canales los cobran en su cuenta de cable. Las concesiones que se entregarán de acuerdo a este proyecto son gratis para los empresarios de la TV, pero se cobrarán a los usuarios… a usted. Sumado a una Televisión futura más paupérrima en el aspecto programático de lo que ya existe. ¿Está de acuerdo?…No diga que no se le advirtió.

Columna publicada en El Post 20/04/2011

Lollapalooza & cultura verde

Corría 1994 cuando nos enteramos de una tragedia que ensombrecía al mundo y a la música: Kurt Cobain, vocalista de Nirvana, la banda más importante del grunge, se había quitado la vida y una de las primeras lamentaciones fue que la “voz de una generación” ya no estaría presente en el Lollapaloozade ese año. Fue así como conocí este festival, similar para quienes no lo saben, al encuentro de Woodstock a finales de los ‘60s.

Foto Lotus Producciones - www.lollapalooza.com

Lollapalooza se caracterizó en sus inicios por acoger la música grunge, pero rápidamente se abre como el gran festival para el conjunto de la música alternativa y cultural, matizado con una preocupación por la defensa al medio ambiente.   La asociación de personalidades y de intereses le ayudó a convertirse en uno de los mayores mega eventos de los ‘90s, muy lejano al Chile de ese entonces.

Perry Farrel, líder de la banda Jane’s Addiction creador y fundador de Lollapalooza, explicó que la expresión significa “algo inusual y extraordinario” y tras un período de decadencia de un evento que se creó con el fin de realizarse periódicamente, decide volver a impulsarlo, en una osadía que nos toca, fuera de Estados Unidos, su país de origen, y es de esa forma que en estos días la atención de la escena musical alternativa está enfocada en Chile. En esta versión se ha incluido a los artistas nacionales y es así como se prevé la participación de Francisca Valenzuela, Chico Trujillo, Anita Tixoux, Javiera Mena, Quique Neira, Joe Vasconcelos y Los Bunkers.

Tal es la locura desatada por el Lollapalooza, ese “algo inusual y extraordinario”, que hasta el ministro de Cultura Luciano Cruz Coke, se sumó y hasta tocó la guitarra en la conferencia de prensa con la que se dio inicio a una nueva versión de este maratónico festival.

Aprovechando el evento lanzó una cruzada para promover la  “Cultura verde”  iniciativa que fortalece el “green spirit”, inspiración del festival de los inicios. El ministro ha planteado su interés en que se desarrolle “un festival limpio y sin contaminación, para no estigmatizar a los recintos que hacen rock y que quedan sucios”, olvidando que esta cruzada no es sólo para que el recinto quede limpio sino para impulsar políticas públicas e iniciativas privadas que, de verdad, contribuyan a la preservación del medio ambiente.   No basta con plantar algunos arbolitos y eso el Ministro al parecer se le olvidó, aparentemente obnubilado por la posibilidad de codearse con figuras como Farrell.

A propósito, tampoco se dice nada por el hecho que Chile, por su estabilidad económica, es uno de los escenarios favoritos en estos tiempos de los artistas internacionales, dado que los chilenos son los que más pagan por entrada a estos, con tal de ver a sus artistas favoritos, y que el Estado hace generosas contribuciones por la vía de las exenciones tributarias.  Es decir, músico que venga se va con sus bolsillos llenos, aunque no siempre deja al público satisfecho ni existe una complementación con los artistas locales.

El Lollapalooza quizás marca la diferencia porque se trata de un festival con una parrilla diversa de artistas y hoy se encuentra comprometido con el intercambio cultural y propósitos ambientales, casi en contra de la indiferencia de las autoridades locales.

En su historial destaca la participación de los principales íconos del grunge y del rock alternativo que han inspirado a las últimas generaciones, incluyendo a artistas indiscutidos como Soundgarden, Red Hot Chili Peppers, Stone Temple Pilots, Rage Against the Machine, Smashing Pumpkins (en reemplazo de Nirvana), Devo, Pearl Jam y hasta The Ramones.

Claramente, el Festival es importante en distintas latitudes del mundo, incluyendo hasta a los Simpsons, quienes tuvieron la posibilidad de estar con The Smashing Pumpkins en su paso por el imaginario Homerpalooza.

Tras distintas dificultades que llevaron a poner término este evento en 1998, se trata de retornar el 2003, pero la globalización les juega en contra y el alto precio de las entradas les pasa la cuenta. Como todo negocio que fue fructífero, por la marca, Perry decide vender y en el 2005 resucitan a Lollapalooza en el  en el Grant Park de Chicago, sin tanto éxito como en sus inicios.

Ahora se ha elegido a Chile para reiniciar este festival y como es evidente el evento ha sido recibido con los brazos abiertos, sin poner más condiciones que la foto de Farrel con el ministro Cruz-Coke y que la gente pague las entradas que van desde los 42 a los 190 mil pesos.

En gustos no hay nada escrito y bien sea por los artistas nacionales ya mencionados y los extranjeros como  Cypress Hill, Jane´s Adicction, The Killers, Fatboy Slim, Deftones, entre muchos otros que estarán. Además de las diversas actividades en torno al festival que se desarrollará en el recinto del Parque O´higgins este 2 y 3 de abril, sin duda la atención del mundo musical estará en Chile y se repetirán las consabidas conclusiones sobre el buen negocio que es viajar tan lejos.

Esperamos entonces que Perry Farrel logré dar vida a Lollapalooza y celebramos la idea del intercambio cultural y la inquietud ambiental, pero no podemos dejar de pedir se legisle y plantee condiciones más equitativas para los eventos que quieran venir a este último rincón del mundo, tal como lo ha hecho ejemplarmente el Sernac por las cláusulas abusivas impuestas por los organizadores.

Debo hacer mención que, al cierre de este post, la productora Lotus ya daba excusas por los grupos anunciados que no vendrán sin devolver dineros de entradas.

Columna publicada en El Post 31/03/2011

Espacios y Cultura sin culpas

Este post fue escrito en conjunto con Carlos Pinto (*)

El tópico de trabajar por amor al arte no existe. En los mundos modernos todo se ha ido profesionalizando, e inclusive en las Artes y la  Cultura, es una cadena de profesionales y expertos que optaron por vivir de esta.

En nuestro país, la información estadística disponible sobre las distintas áreas que componen el sector artístico de la cultura aún sigue siendo escasa.   Por eso son muy importantes en la cadena de las industrias culturales quienes se han atrevido a abrir espacios nuevos que permiten a los artistas y gestores mostrar su creación. De este modo es bueno ver la cultura desde la otra vereda. Hay que romper mitos que la cultura no debe ser “ni cara ni gratis”.

Multiespacio Ladrón de Bicicletas (www.ladrondebicicletas.com)

No desconocemos que la cultura tiene que ver mas con el alma que con el bolsillo, de manera que el desarrollo intelectual o artístico por tanto, es más una necesidad del espíritu creativo que un empresa comercial, pero eso no invalida que más de alguno haya tenido excepcionalmente buenos resultados económicos.

Ciertamente, hacer cultura, proyectar cultura, vivir de la cultura; debe ser inspirado por el pensamiento más altruista y filantrópico posible.  Lo contrario lleva a aceptar que su consumo se circunscribe a un menudo estadio de “privilegiados”, por muy efectiva que sea como reflejo de la sociedad.

No es fácil.   Hablamos de inversión de recursos y no morir en el intento, de gente que, además de hacer cultura, tiene que pagar las cuentas.

Carlos ¿y tu experiencia?  – ¡…yo lo hice !, pero quise buscar una manera de romper  con el círculo perverso de la desgracia económica, o mejor dicho aceptar sus designios como un hecho de la causa, sin que todo aquello signifique abandonar la meta.

La idea fue hacer un “espacio cultural” con el mero afán de entregar -como privado- un lugar para el desarrollo artístico. Sé que es pretencioso y puede parecer hasta arrogante, pero lo dije y lo hice con la honestidad  de quién ama el arte, con la humildad de un hacedor, pero también con el compromiso y el atrevimiento de un hombre, que mas allá de los números cree que ser más grande y más persona no guarda relación con tener mas, sino con ser mas. Desde este ángulo, aún si pagara mis sueños con la bancarrota, me quedaría con la infinita tranquilidad y certeza que no equivoqué el camino y de este modo mis ahorros se fraguaron en un menudo multiespacio que denomine “Ladrón de Bicicletas“.

Sin duda es un riesgo, es cierto que el chileno esta más consumidor de cultura, pero al final los osados que abrieron salas parecen depender a ratos de los fondos concursables, porque no existe mayor publicidad y menos aún intervención de empresarios con auspicios significativos.

La cultura es un negocio legítimo. Recordemos que equivale al 1,3% del PIB y al 2,8% del empleo (más que el negocio textil, agrícola o el pesquero).

A todas luces, para poder subsistir y proyectarse, claramente la cultura debe abrir conceptos nuevos, en el caso de Ladrón de Bicicletas fue un multiespacio que, desde su génesis, quiso cobijar sin excepción a la mayoría de las corrientes artísticas, cine, artes plásticas, música, literatura y por supuesto teatro, fueran creadores emergentes o consagrados, todos bajo un mismo techo. ¿Que hubo pretensión? Sí… la hubo, pero finalmente, después de muchos avatares, este lugar logró ser una realidad.

Sin embargo, este espacio multidisciplinario no es solamente una sala de exposiciones, un cine, un centro musical, una librería ni mucho menos un teatro. “Ladrón de Bicicletas” pretende ser un concepto.

Los desafíos implican seguir a costa de riesgos. Se trata de conquistar una audiencia y convocar diversos creadores. Lograrlo sin marketing es osado y, como todos los negocios, se hace sin Mea Culpa.

¿Cómo conviven el negocio y la cultura? No haremos un libreto, pero podemos dar un paseo imaginario, reuniendo a las diversas manifestaciones artísticas en un mismo lugar, creando un entorno con dos áreas que convierten a este espacio en un sitio único en nuestro medio: Un café y un restaurant bistró, de modo que quienes concurran se sientan invitados a quedarse en su interior, ya que el diseño del pequeño teatro para 180 personas en un segundo piso (que puede mutar a sala de cine y espacio musical) hace transitar al público por el entorno y ver los muros que circundan estos lugares de servicio, que son a la vez una sala de exposiciones.

Por cierto, incorporar áreas de comercio culinario apunta a generar polos comerciales que cumplen abiertamente la difícil misión de equilibrar la balanza económica.

Puede discutirse acerca de la Cultura y la globalización, el ideal es el sueño de juntar lo que nos apasiona y vivir de eso.  Por lo demás, es al Estado a quien le compete ayudar en la creación de más industrias culturales de manera que los artistas y creadores puedan tener más espacios, es decir, más trabajo y en donde las audiencias tengan mayor acceso. Para esto se debe seguir el ejemplo de países europeos donde hay inversión y políticas públicas sólidas y los artistas se sienten orgullosos de su profesión;  en el caso de Chile podemos ver a un cantante lírico o un músico de la Filarmónica en el Paseo Ahumada y  eso no lo podemos permitir.

Para muchos esta mezcla de entornos comerciales con espacios de valor artístico puede ser engañosa, pero en rigor no es más que un nuevo enfoque, un atrevido concepto creativo que da muestras que es posible que los espacios que dan cabida a las artes y la cultura convivan con la sociedad de consumo para poder existir y proyectarse.

“Y ahora lo digo con cierto conocimiento de causa- entender que para que el arte se masifique, sea rentable y pueda llegar mas allá de los “privilegiados”, bien merece a veces dormir con el enemigo”.

*Carlos Pinto, cineasta y periodista de TVN. Director de televisión y cine destacando “El Día menos Pensado” y “Mea Culpa”, entre otros. Director del multiespacio Ladrón de Bicicletas.

 Columna publicada en El Post 23/03/2011

Abrir las Alamedas

El domingo recién pasado fuimos testigos de un evento masivo gratuito que convocó a más de 400 mil personas en el centro de Santiago.  Muñecos inflables gigantes de personajes animados ampliamente reconocidos por todas las generaciones, como Bob Esponja, Hello Kitty, Popeye, el señor Cara de Papa y el que la lleva en estas fechas: el Viejito Pascuero, entre otros, todos reunidos bajo el nombre de #parisparade, como parte de una mal disimulada campaña publicitaria.

Sin embargo, lo que parecía ser un evento de entretención terminó en desordenes, extravíos de niños e insolaciones.  Las audiencias pasaron las rejas de protección, hubo trastornos con los traslados y varios de estos grandes y festejados personajes inflables pasaron a mejor vida, siendo mutilados por los visitantes. No faltó tampoco quien alegara que estos eventos buscan la segregación social y solo dejan toneladas de basura.

Lo anterior no dista de los últimos eventos masivos en el mismo lugar, las celebraciones del Bicentenario y el gran espectáculo de luces e inclusive con el Teatro a Mil que ya se acerca. De cada uno de ellos, surge el cuestionamiento sobre cuánto nos falta en cultura ciudadana para que la gente valore y disfrute las iniciativas que buscan la promoción de la cultura y la entretención de la familia.

El problema no está en las características de la gente que concurrió ni en la mezcla de personas de barrios distintos.   Hubo un evidente problema de parte de los organizadores, que parecieron suponer que el público se mantendría tranquilo, a pesar del calor y de las incomodidades.   Falta un diseño estratégico para que la comunidad asista a espacios centralizados y emblemáticos, recuperando la ciudad para la difusión, la expresión y la apreciación del arte.   Ese propósito choca con la escasa o casi nula inyección de recursos en los municipios, para que puedan desarrollar espectáculos culturales.  Es en ese ámbito que surge una contradicción, porque la experiencia demuestra que el mejor público en eventos culturales masivos gratuitos es justamente el local.

No se debe tampoco subvalorar la importancia de estudiar a las audiencias para conocer sus característica, de manera de poder acercar exitosamente al público las expresiones artísticas, promover actividades gratuitas y la realización de programas focalizados en la participación que faciliten el acceso a la cultura.

Ahora bien, tampoco hay que  exagerar si en estos eventos los públicos se mezclan.   La verdadera lección radica en el comportamiento del público, que muestra que aún estamos en una situación deficitaria en cuanto a la formación de las audiencias.   La principal responsabilidad en ello recae en la “educación formal”, que debe fomentar el desarrollo de habilidades para la apreciación de la cultura, el arte y nuestro patrimonio y que ha sido una lucha constante para que esta aplique.

Fotografía @ElMatiasLopez

Nuestra realidad no dista mucho de lo que ocurre en países más desarrollados.   A lo menos en Chile no hemos tenido tragedias como sucedió este año en Alemania con la Love Parade, pero la experiencia del fin de semana obliga a prevenir y a considerar al menos dos puntos fundamentales, como bien lo señala Zygmun Bauman, para quien los espacios públicos no sólo deben ayudar a borrar las diferencias sociales sino también promover la diversidad y el diálogo entre las personas.

Es importante seguir con un programa estratégico y luchar por una reforma educacional que incluya también derechos y deberes ciudadanos, ya que no podemos seguir organizando eventos masivos en que se impone a niños y padres la espera de horas con la finalidad de ver un espectáculo de cinco minutos de duración.  Esa no es la “cultura” que se debe promover.  La carita feliz de un niño no puede ser a costa del sacrificio al calor y la incomodidad de estar en la calle, con los evidentes apretujamientos.

Creo que también debe tomarse en cuenta que muchas de nuestras calles son estrechas para este tipo de espectáculos, por lo que el diseño de estos eventos debe realizarse con la inteligencia necesaria para que las audiencias puedan responder de la mejor forma y aproveche la experiencia.   Lo importante es “abrir las grandes alamedas” para que todos disfrutemos sin distinción y esa apertura significa entender que los espacios públicos son de todos y no se les pueden exigir conductas absurdas.  También significa, a juzgar por los resultados, que en ocasiones los organizadores y diseñadores de estos espectáculos deben volver a ser educados desde lo cultural en lo que caracteriza una sociedad masiva y moderna.

 Columna publicada en El Post 15/12/2010

#despidosChile

A todas luces este titular no es digno de una semana llena de fraternidad y solidaridad, como esperábamos todos para nuestra querida Teletón, ni tampoco ad portas de la fecha más importante para las familias de Chile, como es la Navidad.

El título está en el lenguaje de las redes sociales, porque el tema del Chile real que esta semana invade los comentarios de muchos, es bajo el mensaje de #despidoschile.   Esto va de la mano de las negociaciones del sector público para los reajustes de sueldos, junto a los paros y huelgas, todos parte de nuestra “cultura social”.

Hacer un recuento de los afectados en este instante es imposible.  Lo cierto es que los despidos de la administración pública, ya no se tratan solamente, como bien lo explicó Patricio Zapata en El Post, de las herencias del gobierno anterior, sino que obedecen al diseño del estatuto administrativo.

Los despidos son con el fin de “mejorar el funcionamiento del Estado”, palabras poco felices nuevamente de la Ministra Von Baer –#laEna– quién además señaló “tenemos que cuidar el dinero de todos los chilenos”.

Sin embargo, y aquí esta la contradicción, los presupuestos de los servicios públicos para el 2011 vienen aumentando sus recursos para los contratos a honorarios entrantes, y los salientes son cupos de “profesionales”. Es entonces un recambio mal entendido por el gobierno de turno y eso es inexperiencia comprobada.   Como en el fútbol salen unos y entran otros – a veces peores-.   A modo de ejemplo, solo en el Consejo de la Cultura en RRHH, los dineros aumentan de M$ 6.891.098 el 2010 a M$ 8.270.955 para el 2011. Al mismo tiempo aumenta la dotación máxima de la institución de 385 a 459 personas, y las funciones críticas de 12 con 103 millones de pesos a 15 con 165 millones.   Claramente el aumento de recursos para funciones críticas no resulta proporcional al aumento de cupos.

Entonces ¿qué esta pasando con nuestra “cultura  y ética social”?, si escuchamos de parte de autoridades y de la ciudadanía frases como “están muy bien los despidos”; “estos funcionarios públicos no merecen reajustes”; “otra vez hacen huelga”; “qué lata los paros porque no puedo hacer mis trámites”.  No se cuentan a los que se quejan con los amigos con frases como “me saco la mugre y no me suben el sueldo”; “hago más pega que el de al lado y él gana más”; “con mi familia no llegamos a fin de mes”; “todo sube y el sueldo es el mismo”; “gasto mucha plata en llegar a la pega” o “mi trabajo es miserable”.

¿Dónde están esos derechos y los resguardos de los trabajadores que todos anhelamos para lograr la equidad de un Chile mejor?. ¿Dónde hay un Manuel Bustos, un Cardenal Silva Henríquez, que defiendan los derechos de los trabajadores?. ¿Dónde está esa solidaridad del Padre Hurtado, la que parece florecer solo cuando hay desgracias o con la “Teletón”?

¿Cómo educamos a nuestra población en el resguardo de sus derechos que hoy parecen olvidar, sepultando al mismo tiempo la solidaridad de la que nos ufanamos?. ¿Dónde están los medios investigando y reporteando lo que pasa, si también tienen negociaciones colectivas, y reclaman que los rostros se llevan todo el sueldo y no hacen nada?

Este es el “Chile real”, estamos el descueve y como hay una disminución del desempleo de acuerdo a la encuesta del INE, el 3.7 de reajuste es más que suficiente para el sector público -con eso les alcanza perfecto – ¿hasta que nos toque a nosotros? #despidosChile – ¿qué es Twitter?. Los que hacen paros y huelgas de hambre son unos ineptos que estancan al país. Que los pobres hagan las colas  para comprar los productos de la Teletón y se metan la mano al bolsillo.

Y a todos los que despidieron esta semana y quedan cesantes, que tengan una ¡Feliz Navidad!

Columna publicada en El Post 30/11/2010

 

¡Viva Chile mierda!

“Erase un principito curioso que quiso un día salir a pasear sin escolta. Caminando por un barrio miserable de su ciudad, descubrió a un muchacho de su estatura que era en todo exacto a él. -¡Si que es casualidad! -dijo el príncipe-. Nos parecemos como dos gotas de agua. -Es cierto -reconoció el mendigo-. Pero yo voy vestido de andrajos y tú te cubres de sedas y terciopelo”.

ENADE 2010

“El príncipe y el mendigo”, de Mark Twain, parece sacado de nuestra realidad si ponemos protagonizando al Príncipe al Ministro de Planificación Felipe Kast.   La diferencia es que esta vez el mendigo se trasladó a un barrio exclusivo.

Visto así, lo suscitado hoy en la reunión de ENADE por el “mendigo” es un hecho que se presta para hacer la continuación de este clásico y también para calibrar la última idea para proyectar la imagen país, la moda del “Chilean Way”

El mendigo señala: “Sería feliz si pudiera vestir durante un instante con la ropa que llevas tú”.   Todos sabemos que es un lindo cuento, pero se hizo realidad.

Hoy quedó plasmado en las retinas el desconocimiento de las políticas sociales que tanto han costado implementar a partir de 1990, esas que alivian las aflicciones de un sector importante de chilenos que viven en la desigualdad social, económica y cultural, esa situación de extrema pobreza entendida como “un problema multidimensional, no relacionada solamente con la falta de ingresos monetarios, sino con un escaso capital humano y social, con una alta vulnerabilidad ante sucesos que afectan a las familias –enfermedades, accidentes, cesantía, entre otros-“.

El MIDEPLAN encargado de terminar con la indigencia y de velar por el apoyo psicosocial, bonos de protección para las familias participantes, subsidios monetarios garantizados y acceso preferente a programas de promoción social, prestaciones laborales y previsión.

El ministro Kast nuestro príncipe en este caso, quiso conocer la sensibilidad de nuestros empresarios llevando a un actor disfrazado de indigente al Encuentro Nacional de la Empresa (Enade) con los hombres más ricos del país y demostrando de paso qué es lo que él entiende que es el sector más vulnerable de nuestros compatriotas.

Esos chilenos en situación vulnerable que hoy esta agolpados en las afueras del SERVIU Metropolitano, para demostrar a través de una ficha que merecen una vivienda digna.

La impotencia es grande.   “Viva Chile Mierda” -el lema de Enade 2010- para quienes han pernoctado en pos de su única posibilidad de tener una vivienda, para quienes ganan sueldos bajo el mínimo, o peor aún para los que no tienen ni siquiera eso, y frente a ellos se jugó con la imagen de un mendigo para decirle a los ricos “¡esta es la extrema pobreza de nuestro país, obsérvela, tóquela, así son los pobres de su país señores empresarios, apiádense de ellos!”

¿En qué estuvo pensando el secretario de estado?, ese que observamos en una entrevista en este mismo medio y que algunos aplauden por su sencillez, que hoy nos ha demostrado que la imagen es nada y las acciones son las que importan.

Esa extrema pobreza, que para comprenderla y para socializarla ante el empresariado ha terminando siendo el chascarro y vejamen más grande que hemos visto en estos ocho meses de la “Chilean Way”.   En esta ridiculización de quienes son objeto de las políticas sociales han sido denostadas personas, precisamente por parte de quienes deben velar por su respeto. Quizás es un cuento y yo lo soñé.

¡Viva Chile Mierda!

Columna publicada en El Post 23/11/2010